jueves, 20 de diciembre de 2007

EL PODER ENTRAÑA LOCURA: NOVELAS DEL PODER Y DE LA INFAMIA


Creo que toda persona que está en el poder sufre algún tipo de locura, porque no ve la realidad directamente, sino a través de una camarilla. Se ve en cualquier gobierno: esa persona llama a sus amigos para que le ayuden y lo rodean de tal manera que toda percepción del mundo viene a través de esas personas. Entonces, hay una desconexión de la realidad y eso se llama locura. De alguna manera, el gobernante está sumido en la locura.
Pasa igual con los artistas...
Sí, viven en una lisonja permanente, en la adulación.
'El magnicidio', la novela de un 'Cándido'
La ficción de 'El magnicidio' se escribió en los 70, en plena expansión de ideas comunistas. "El derrocamiento de Allende, en Chile, terminó de radicalizar las izquierdas en América Latina -recuerda Espinosa-. Las fanatizó.
Me parecía escandaloso porque los jóvenes abandonaban la universidad para ir a tirarse al monte. Y Quise hacer una novela crítica previendo que la fanatización llevaría al comunismo a la catástrofe".
La suma del dogma y el fanatismo se personifican en la guerrillera Ángela Droz, contrapuesta a Manuel del Cristo, un hombre que llega al poder para darse cuenta de que no todo lo que se pensaba se podía hacer.
Al publicarse, en el 79, la izquierda la tildó de reaccionaria. "Me atacaron los comunistas -dice el autor-. Dijeron que yo era un cándido porque pensaba cosas que no podían pasar en un sistema que era perfecto".
Inquisición en 'Los cortejos del diablo'
El inquisidor Juan de Mañozga, personaje histórico, es un hombre lleno de soberbia, que aspiraba a ser Papa. En 'Los cortejos del diablo', Mañozga se niega a aceptar su decadencia.
"Para este personaje -cuenta Espinosa-, me basé en un español que conocía, muy anciano, abatido pero con arrestos para demostrar juventud y poder. Así como se expresa Mañozga, hablaba él. Por otra parte, tomé como modelo a un hombre con una soberbia enorme como el maestro León de Greiff. Cuando pensé en hacer una novela sobre La Inquisición en Cartagena, di con el Inquisidor de la época y dije este es el personaje para darle esa personalidad".
Se destaca la musicalidad del relato. El autor dice que se debe a que es fundamentalmente barroca. "Se me imponía por eso. Muchos comentaristas me han dicho que es una novela muy oscura. Y la verdad es que fue escrita de noche, oyendo música de Beethoven, Mozart y Brahms".



Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.