<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316</atom:id><lastBuildDate>Sat, 07 Nov 2009 14:27:32 +0000</lastBuildDate><title>Germán Espinosa</title><description>Los seguidores del mundo literario de Germán Espinosa
1938 - 2007</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/</link><managingEditor>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>36</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-6036224951048126641</guid><pubDate>Sat, 07 Nov 2009 00:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-07T08:27:33.004-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>germán espinosa</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>aldoux huxley</category><title>ALDOUS HUXLEY y GERMÁN ESPINOSA: novelistas anarquistas</title><description>Por Sebastián Pineda Buitrago&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema de las novelas de ideas es que cada vez son más escasas. "Su principal inconveniente", decía Aldous Huxley, el autor de "&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Un Mundo Felix&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;", estriba en que el novelista debe escribir acerca de personas con ideas por manifestar o discutir, lo cual excluye a un 99 % de la raza humana. Acaso tenga razón. Acaso esa exclusividad nos lleva a considerar a ese tipo de escritores, sin duda, de culto: novelistas de culto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1963, el joven Germán Espinosa (de 25 años) escribe una pequeña nota con motivo de la muerte de, para él, uno de los mejores novelistas ingleses del siglo XX: ALDOUS HUXLEY. La noticia había pasado desapercibida en Colombia porque los diarios, ayer como hoy, vivían sólo interesados en escándalos políticos. La muerte de Huxley, en Los Ángeles, motivó a Espinosa a trazar un perfil del gran novelista inglés. Citemos parte de su texto de entonces:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La primera de las novelas de Huxley en caer en caer en mis manos fue la titulada, en español, "&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Viejo muere el cisne&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;", publicada por la editorial Losada, de Buenos Aires, en su colección de las grandes novelas de nuestra época. En ella, intenta Huxley demostrar su teoría de ser el hombre un mono joven. Un investigador, en Los Ángeles, financiado por un ricachón, examina el diario de un aristócrata inglés del siglo XVIII. Interpretando el documento, concluye que dicho aristócrata vive todavía en un sótano de su castillo, en compañía de su mujer, con quien se sometió a experimentos de larga vida fundados en una sustancia extraída de la carpa. El millonario amaericano le costea el viaje a Inglaterra y el investigador descubre, en el referido sótano, una pareja de monos incapaz de comunicarse intelectualmente". ("Los oficios y los años", 2002).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He terminado de leer, hace poco, "&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Viejo muere el cisne&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;". Lo que he subruyado de tan grata novela me parece que son temas que precursan, en parte, a Espinosa. Sobre todo con respecto al mundo político. Espinosa habla en sus "&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Novelas del Poder y de la Infamia&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;" de algo supremamente revelador. Anarquista:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Creo que toda persona que está en el poder sufre algún tipo de locura, porque no ve la realidad directamente sino a través de una camarilla. Se ve en cualquier gobierno: esa persona llama a sus amigos para que le ayuden y lo rodean de tal manera que toda percepción del mundo viene a través de esas personas. Entonces, hay una desconexión de la realidad y eso se llama locura. De alguna manera, el gobernante está sumido en la locura".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espinosa, en verdad, había meditado y padecido mucho a los políticos colombianos (Laureano Gómez, Lleras Camargo, López, sobre todo López, Belisaurio, parte de Uribe, ect.) para dar con semejante reflexión. Y, sin duda, había leído mucho y recordaba, como un eco, "&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Viejo muere el cisne&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;" de Aldous Huxley. Voy a citar parte de las frases que he subrayado del escritor inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los políticos", dice Aldoux Huxley en &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Viejo muere el cisne&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, "desconocen la naturaleza de la realidad. Si no la desconocieran, no serían políticos. Todos, reaccionarios o revolucionarios, viven en un mundo de ilusión, un mundo que no es sino una proyección de su personalidad humana. Obran como fuera pertinente que obran si el mundo que imaginan existiera realmente. Pero desgraciadamente no existe más que en su imaginación. De aquí que nada de cuanto hacen sea apropiado para el mundo real" (capítulo X).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De buenas intenciones está empedrado el camino al infierno. "Cruzarse de brazos y tener buenos modales", dice Huxley, "sirve mucho más que precipitarse de un lado a otro tratando de arreglar el mundo". El peligro de la retórica. "Cuán desastroso no es un hombre que sabe cómo decir cosas equivocadas de una manera apropiada". Pero "¡cuán pocos son los estilistas que han dicho jamás cosa alguna justa y verdadera!". "El hombre no vive sólo de pan; pero si se empeña en nutrir la mente de tonterías, no logrará ni siquiera el pan". Eso ha pasado en Colombia. Cierta gente se ha nutrido de un mal género de ideologías que los atarean en matar a sus semejantes en el nombre ya de Dios, de la patria o de la justicia social, sin tiempo de cultivar sus campos. Lo relató de manera estupenda Espinosa en su novela "El magnicidio" (1979). Milton, cuyo Paraíso perdido tanto inspiró a Espinosa y a Huxley, sostuvo que la existencia de la religión - y de la política - depende del uso pintoresco del lenguaje inmoderado. Milton agregó además que el problema del mundo está dentro del alma y no en la organización social. En todo caso, admite que nuestro mundo es obra de la mentira y de la maldad. Lucifer cesará de soñar, y los humanos no habremos existido jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque con el tiempo nos merecemos el anarquismo, o que no haya gobiernos como dijo Borges, por el momento es ilusorio. "Las masas", confiesa Huxley, "son incapaces de emancipación y harto ineptas para dirigir sus propios destinos. El gobierno ha de estar siempre en manos de tiranos y oligarcas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otra de sus magníficas novelas, CONTRAPUNTO - en inglés "Point counter point" (1928) - Huxley se dio cuenta que la política es una mentira admitida. Los humanos estamos muy ocupados en nuestros propios asuntos internos (de ahí que el problema esté más en el alma) y toda sociedad cobra la imagen o el sonido de una orquesta desafinada: "Each is always alone and separate and individual. “I am I”, asserts the violin; “the world resolves around me”. “Round me”, calls the cello. “Round me”, the flute insists. And all are equally right and equally wrong; and none of them will listen to the others". Espinosa terminó por admitir, medio en broma medio en veras, que acaso resulte más fructífero ser fieles a nuestros triviales errores que a una verdad fatal que nos aniquile.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-6036224951048126641?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2009/11/aldous-huxley-y-german-espinosa.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-6705648725419714151</guid><pubDate>Fri, 27 Mar 2009 00:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-03-26T18:48:20.304-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>concurso germán espinosa</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>los cuentos de germán espinosa</category><title>EL CUENTO EN ESPINOSA</title><description>Se está llevando a cabo en este momento, patrocinado por RCN y el gobierno colombiano, un CONCURSO DE CUENTO EN HOMENAJE A GERMÁN ESPINOSA(&lt;a href="http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-183962.html"&gt;http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-183962.html&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo celebramos, aunque sea póstumo el reconocimiento como siempre se acostumbra. No nos desagrada el concurso en sí. Antes queremos que con eso se invite más a leer y gozar de sus cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay dos ediciones que los recogen todos: CUENTOS COMPLETOS (EAFIT, 2004 - ALFAGUARA, 2007)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las primeras colecciones se titula "Los doce infiernos". El titulado “Fábula del pescador y la sirena” nos deleita ante la invención en el golfo Morrosquillo de un mito popular, según el cual el mar vengativo enloquece de amor a un apuesto pescador por una sirena suntuosa que no es más que... averigüen. Las descripciones alcanzan altos niveles de nitidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros cuentos, si recurren al terror, no explotan el miedo sino la inteligencia de las paradojas, de&lt;br /&gt;las ironías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al practicar el relativismo, Espinosa se convirtió en un destructor de mundos ilusorios a los cuales se cuidaba de engalanar para hacer más aparatosa su destrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Romanza para murciélagos" (1999) es, para mí, su mejor cuento. Espinosa, allí, volvió a alimentarse de contenidos fantasmagórico y heterodoxos construyendo protagonistas-narradores de psicologías sumamente trabajadas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-6705648725419714151?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2009/03/el-cuento-en-espinosa.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-8519668868477721914</guid><pubDate>Sat, 27 Dec 2008 13:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-27T07:22:46.271-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>manuel enrique silva rodríguez</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>novelas históricas de germán espinosa</category><title>NUEVA TESIS SOBRE GERMÁN ESPINOSA</title><description>"Googleando" de vez en cuando al maestro Germán Espinosa, me acabo de encontrar con en el enlace a una nueva tesis sobre su obra. La ha preparado un estudiante de Literatura Comparada de la Universidad Autónoma de Barcelona, Manuel Enrique Silva Rodríguez. En ella, se ha centrado en varias novelas del maestro Espinosa, con miras a proyectar la visión genuina que sobre la hstoria, la religión, la ciencia y el universo arrojó el maestro colombiano. Citemos el  resumen de la tesis de Silva Rodríguez y enlacemos la página donde se puede leer de forma completa su interesante tesis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;LAS NOVELAS HISTÓRICAS DE GERMÁN ESPINOSA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Por Manuel Enrique Silva Rodríguez (&lt;a href="http://www.tesisenxarxa.net/TDX-1120108-161332/"&gt;http://www.tesisenxarxa.net/TDX-1120108-161332/&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El propósito fundamental de la investigación es analizar las novelas históricas del escritor Germán Espinosa (1938-2007), el autor colombiano que más cultivó la novela histórica en el último tercio del siglo XX, para apreciar cómo se da en ellas la unión entre la ficción y la historia. Esto es, formulando un estudio general de las obras se hace énfasis en cuestiones como cuáles momentos del pasado se constituyen en materia de la escritura, cómo es tratada la historia en la ficción, cuáles funciones desempeña la historia en las novelas, cuáles materiales históricos son incorporados a la ficción y si varían o no en relación con la versión histórica.&lt;br /&gt;El corpus estudiado lo integran las novelas Los cortejos del diablo. Balada de tiempos de brujas (1970), La tejedora de coronas (1982), El signo del pez (1987), Sinfonía desde el Nuevo Mundo (1990) y Los ojos del basilisco (1992).&lt;br /&gt;La tesis consta de nueve capítulos. El capítulo uno sitúa dentro de su generación al escritor, anota algunas características de su producción y destaca los valores que su creación literaria posee dentro de la tradición nacional.&lt;br /&gt;Los capítulos dos y tres establecen el contexto teórico, histórico y pragmático para fijar el corpus y aportan los conceptos e instrumentos necesarios para abordar su análisis. El capítulo dos define la noción de historia y la particularidad de la historia al constituirse a través del discurso escrito. Igualmente, analiza las relaciones históricas que la historia y la ficción han mantenido y los factores que marcan la distinción entre ambas. El capítulo tres está dedicado a la novela histórica. En él se señalan el origen de este subgénero, su peculiaridad, sus avatares desde el siglo XIX hasta la posmodernidad, su tradición en Hispanoamérica y Colombia, la visión de Espinosa sobre el subgénero y los nexos, fronteras y límites de la novela histórica con la escritura de la historia y con otros géneros que de algún modo tienen vínculos con la historia.&lt;br /&gt;Los capítulos del cuatro al ocho desarrollan el análisis del corpus. El estudio de las novelas combina un análisis formal y temático. En los distintos capítulos se analizan aspectos como trama, historia, temporalidad, espacio, personajes, motivos, temática y se comentan el lenguaje y los recursos retóricos de los textos. Cada análisis mantiene como horizonte la relación entre la ficción y el material histórico. Por último, se propone una interpretación de cada novela, en la cual se aprecian rasgos y aspectos semánticos relevantes y posibles interrelaciones de las obras con el contexto histórico.&lt;br /&gt;El capítulo nueve sistematiza las conclusiones parciales de los análisis de cada obra de Espinosa. El capítulo aporta un balance sobre las cualidades de las novelas, señala las principales características de las relaciones que esta narrativa histórica sostiene con la historia y consigna un juicio crítico sobre las novelas"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede leer la tesis completa en &lt;a href="http://www.tesisenxarxa.net/TESIS_UAB/AVAILABLE/TDX-1120108-161332//mesr1de1.pdf"&gt;http://www.tesisenxarxa.net/TESIS_UAB/AVAILABLE/TDX-1120108-161332//mesr1de1.pdf&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-8519668868477721914?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/12/nueva-tesis-sobre-germn-espinosa.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-5554409071500723465</guid><pubDate>Fri, 17 Oct 2008 16:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-18T06:55:05.307-05:00</atom:updated><title>CONVERSACIONES DE ULTRATUMBA CON GERMÁN ESPINOSA</title><description>Cuando el diablo quiso volver al orden, al séquito de los ángeles sagrados, Dios se negó con desprecio. ¡No, no, no! Al retirarme de su despacho, andando el corredor, medité que lo bueno siempre necesita de lo malo. Dios sostiene al diablo y a menudo lo apoya en sus fechorías; a veces - cuentan en los pasillos - los han visto almorzar juntos. Así que no te inclines mucho por ninguno de los dos; cuídate de los fanatismos. Ven y salgamos a fumar al llano helado... Sabes, laboro como escribiente del palacio convexo al jardín real. Nunca despunta el día: vivimos en la noche que jamás se termina (¡oh de Greiff!) pero a veces el fulgor lejano del planeta azulea mi oficio.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://images.google.com/imgres?imgurl=http://bp0.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqUBSexYR1I/AAAAAAAAACc/J24vtdWShlY/s400/cuando_besan_las_sombras_german_espinosa_thumb.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/07/amor-constante-ms-all-de-la-muerte.html&amp;amp;h=148&amp;amp;w=90&amp;amp;sz=5&amp;amp;hl=en&amp;amp;start=5&amp;amp;usg=__hid5nrRntww_92T9njrjAA9n6Rs=&amp;amp;tbnid=qIGiXMxfuQx-jM:&amp;amp;tbnh=95&amp;amp;tbnw=58&amp;amp;prev=/images%3Fq%3Dcuando%2Bbesan%2Blas%2Bsombras%26gbv%3D2%26hl%3Den%26sa%3DG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A lo que juegan los humanos dentro de ese punto azul pálido - sus amores, sus odios - no es otra cosa que al poema soñado por Lucifer. Dos secciones se disputan la continuidad de tal poema, saturándolo de esperpento y pesadilla; los poetas árabes de "Las Mil y una noches" juegan al azar: ponen a que la muerte asuste a los mercaderes de Libia, que huyendo de ella terminan por cumplir con su cita en el denso frío de Frankfurt o de Friburgo. Alá, entre tanto, bebe vino con Omar Khayyam en el palacio que se le evaporó a Darío: si prohíbe el alcohol entre su pueblo es porque está un poco borracho. Y tú, no pretendas huir de la mujer rebosante de erotismo: sus senos, sus caderas te asaltaran en la fachada de una esquina... Ella te inunda, te baña, te moja, te lubrica, te estrangula como el río Sena a París.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://images.google.com/imgres?imgurl=http://img180.imageshack.us/img180/8715/realemotionbyqa9ed2000up7.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://blogs.que.es/en-la-noche/posts&amp;amp;h=493&amp;amp;w=490&amp;amp;sz=139&amp;amp;hl=en&amp;amp;start=12&amp;amp;usg=__LwqumX3XoZl7tJFgSPgcMFkyp80=&amp;amp;tbnid=7jmG47clNAnq9M:&amp;amp;tbnh=130&amp;amp;tbnw=129&amp;amp;prev=/images%3Fq%3Dcuando%2Bbesan%2Blas%2Bsombras%26gbv%3D2%26hl%3Den%26sa%3DG"&gt;&lt;/a&gt;París, París... Con Josefina - nuestro reencuentro no te niego que ha sido raro - solemos divertirnos a andar de noche y conversar, en lengua occitana o en castellano ladino, con las estatuas y las gárgolas; la notas de Debussy o de Satie (en la muerte la música no es ya tiempo sino espacio) se confunden con los diablos de las iglesias góticas, que bailan, soplan, hierven y se disparan en falos y formas sexuales deliciosas. En el Museo Británico (por fin he conocido Londres: ese laberinto roto) engendran un maremagnum erótico con las mujeres hindúes del Kama Sutra. Mestizaje, mi querido amigo: no olvides que no dejo de ser caribeño, latino-americano. A veces visito a Borges (Kafka pasa a lo lejos) que vive reunido con sabios chinos para descifrar un laberino en el mar rojo. Varias veces el paralaje de Venus nos ha sorprendido. La sensación de estar muerto - cuesta acostumbrarse - se parece a del permanente poniente: frágil momento en que todo se concentra para el olvido de la luz. De la muerte, de la muerte, qué te digo... En la primera parte de "La montaña mágica" ("Der Zauberberg"), Thomas Mann comenta que la muerte es un leve tránsito. Lo hemos discutido bastante; tal vez sea un leve retorno de ese viaje semi-constante, que otros llaman la vida.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.maestroespinosa.blogspot.com/"&gt;http://www.maestroespinosa.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;SPB&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-5554409071500723465?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/10/conversaciones-de-ultratumba-con-germn.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-6494808380767156676</guid><pubDate>Thu, 16 Oct 2008 19:02:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-16T14:03:02.294-05:00</atom:updated><title>REPONSO A GERMAN ESPINOSA</title><description>REPONSO A VERLAINE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ruben Dario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Padre y maestro mágico, liróforo celeste&lt;br /&gt;que al instrumento olímpico y a la siringa agreste&lt;br /&gt;                diste tu acento encantador;&lt;br /&gt;¡Panida! Pan tú mismo, con coros condujiste&lt;br /&gt;hacia el propíleo sacro que amaba tu alma triste,&lt;br /&gt;                ¡al son del sistro y del tambor!  &lt;p&gt;Que tu sepulcro cubra de flores Primavera,&lt;br /&gt;que se humedezca el áspero hocico de la fiera&lt;br /&gt;                de amor si pasa por allí;&lt;br /&gt;que el fúnebre recinto visite Pan bicorne;&lt;br /&gt;que de sangrientas rosas el fresco abril te adorne&lt;br /&gt;                y de claveles de rubí.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Que si posarse quiere sobre la tumba el cuervo,&lt;br /&gt;ahuyenten la negrura del pájaro protervo&lt;br /&gt;                el dulce canto de cristal&lt;br /&gt;que Filomela vierta sobre tus tristes huesos,&lt;br /&gt;o la armonía dulce de risas y de besos&lt;br /&gt;                de culto oculto y florestal.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Que púberes canéforas te ofrenden el acanto,&lt;br /&gt;que sobre tu sepulcro no se derrame el llanto,&lt;br /&gt;                sino rocío, vino, miel:&lt;br /&gt;que el pámpano allí brote, las flores de Citeres,&lt;br /&gt;¡y que se escuchen vagos suspiros de mujeres&lt;br /&gt;                bajo un simbólico laurel!  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Que si un pastor su pífano bajo el frescor del haya,&lt;br /&gt;en amorosos días, como en Virgilio, ensaya,&lt;br /&gt;                tu nombre ponga en la canción;&lt;br /&gt;y que la virgen náyade, cuando ese nombre escuche&lt;br /&gt;con ansias y temores entre las linfas luche,&lt;br /&gt;                llena de miedo y de pasión.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De noche, en la montaña, en la negra montaña&lt;br /&gt;de las Visiones, pase gigante sombra extraña,&lt;br /&gt;                sombra de un Sátiro espectral;&lt;br /&gt;que ella al centauro adusto con su grandeza asuste;&lt;br /&gt;de una extrahumana flauta la melodía ajuste&lt;br /&gt;                a la armonía sideral.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y huya el tropel equino por la montaña vasta;&lt;br /&gt;tu rostro de ultratumba bañe la Luna casta&lt;br /&gt;                de compasiva y blanca luz;&lt;br /&gt;y el Sátiro contemple sobre un lejano monte&lt;br /&gt;una cruz que se eleve cubriendo el horizonte&lt;br /&gt;                ¡y un resplandor sobre la cruz!&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-6494808380767156676?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/10/reponso-german-espinosa.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-7490271617791384675</guid><pubDate>Thu, 16 Oct 2008 18:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-16T13:55:28.278-05:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>OBRA POSTUMA DE GERMAN ESPINOSA</category><title>UNA OBRA PÓSTUMA DEL MAESTRO GERMÁN ESPINOSA</title><description>&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;  &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 18pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Arial;"&gt;Herejías y  ortodoxias&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Arial;"&gt; es un  libro de ensayos inédito que editorial Taurus publica como homenaje a una de las  plumas más sobresalientes de la literatura colombiana en el primer aniversario  de su muerte. Los lectores encontrarán, según el propio Espinosa, reflexiones  “sin mayor ordenamiento ni unidad”, “libres de estructuras tiránicas”, sobre la  f&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Gotham-Book;"&gt;antasía,  la realidad, el patriotismo, el amor, la muerte, el esoterismo, las formas del  dolor y los calvarios de un escritor, entre otros temas.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Gotham-Book;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Gotham-Book;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una obra inundada de melancólica resignación que contiene la visión que,  al final de sus días, tenía el maestro del hombre y del  universo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Gotham-Book;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Gotham-Book;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Presentación del libro este jueves 16 de  octubre a las 7.00 p.m. en la Librería del Fondo de Cultura Económica. Centro  Cultural Gabriel García Márquez. Calle 11 No. 5 - 60. Con la participación del  escritor Fernando Toledo y del crítico Juan Carlos  Osorio. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Gotham-Book;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;img src="http://mail.google.com/mail/?ui=2&amp;amp;ik=a656b670ca&amp;amp;view=att&amp;amp;th=11cfc66168699bbf&amp;amp;attid=0.1&amp;amp;disp=emb" align="left" height="268" hspace="12" width="170" /&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Gotham-Book;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Bogotá, octubre de 2008.-&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt; El maestro Germán Espinosa, una de las figuras  literarias más importantes de Colombia, también llamado “el Gabo sin  Nobel”,&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;falleció el 17 de octubre  del año pasado, afectado por una neumonía. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuentista, novelista, ensayista y poeta,  nació en Cartagena de Indias en 1938 y publicó a los quince años su primer  libro, un poemario titulado &lt;i&gt;Letanías del crepúsculo&lt;/i&gt;. Se desempeñó por  largos años como periodista. En 1970 apareció en Montevideo y en Caracas su  novela &lt;i&gt;Los cortejos del diablo&lt;/i&gt;, pronto traducida al italiano y elogiada  por escritores famosos como Mario Luzi y Mario Vargas Llosa. Retirado del  periodismo en 1975, ocupó cargos diplomáticos en Nairobi y en  Belgrado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al publicar en 1982 su novela &lt;i&gt;La  tejedora de coronas &lt;/i&gt;—elegida diez años después «obra representativa de las  letras humanas» por la Unesco — su prestigio se extendió y le  permitió ser traducido también al francés, al alemán, al inglés, al chino y al  coreano. Doctor honoris causa de varias universidades, fue catedrático de  literatura y ética en la Pontificia Universidad  Javeriana de Bogotá. En 1999 la revista &lt;i&gt;Semana &lt;/i&gt;escogió su novela &lt;i&gt;La  tejedora de coronas &lt;/i&gt;como la segunda mejor de los últimos 25 años, después de  E&lt;i&gt;l amor en los tiempos del cólera&lt;/i&gt; de  Gabriel García Márquez; cuatro años más tarde incluyó a Espinosa entre los  sesenta personajes más destacados en la Historia de su país. Por votación  del público lector, obtuvo en el 2002 el Premio Nacional de Literatura otorgado  por la revista Libros &amp;amp; Letras. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Su éxito en lengua francesa, al ser  elogiado entre muchos otros por Alain Bosquet y por Bernard Pivot, determinó al  Ministerio de la  Cultura de Francia a hacerlo en el 2004 caballero de  la Orden de las  Artes y de las Letras, distinción reservada a los grandes creadores artísticos  del mundo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Herejías y ortodoxias&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt; es un libro de ensayos inédito que editorial Taurus  publica como homenaje a una de las plumas más sobresalientes de la literatura  colombiana en el primer aniversario de su muerte. Los lectores encontrarán en  esta obra póstuma reflexiones sobre la fantasía, la realidad, el patriotismo, el  amor, la muerte, el esoterismo, las formas del dolor y los calvarios de un  escritor, entre otros temas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Gotham-Book;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En palabras del maestro Espinosa:  “Escribir un libro de francas reflexiones, o de temas traídos por las solas  mareas del azar, ¿no es proyecto que el escritor acaricia desde los albores de  su carrera? ¿Y que, acaso, se encuentra en el deber ético de dar a luz algún  día? La seducción inherente a ese proyecto deriva, me parece, de constituir,  dentro del orbe general de nuestra obra, algo libre de estructuras tiránicas  como ésas que rigen, por ejemplo, la novela, en la cual cada detalle, por nimio  que sea, debe ser contrabalanceado de algún modo andando la escritura; en la  cual es preciso cuidar en extremo cada gesto, cada expresión de los personajes.  El de reflexiones, el de temas libres aspira a ser, por el contrario, un mero  cuaderno de apuntes, sin mayor ordenamiento ni unidad, bueno para ir vertiendo o  depositando ideas que surgen al azar de las lentas horas y de las  cavilaciones”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Herejías y ortodoxias&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt; está inundada de una melancólica resignación que  contiene la visión que, al final de sus días, tenía el maestro del hombre y del  universo. Refleja, por supuesto, “el infierno” que para Espinosa supuso la  ausencia de su esposa Josefina y “el arresto que me ha costado ir viviendo una  vida sin ella”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Alguna vez escribí que constituíamos la  suma de nuestros instantes felices. Ahora sé que no hay tales instantes, pues  cuando somos en verdad felices, ignoramos que lo somos. La felicidad no es nunca  consciente y, más bien, podría tender a parecerse al aburrimiento: algo sin  sobresaltos y, en lo posible, sin historia”, dice.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Germán Espinosa publicó cerca de  cuarenta libros en los géneros de novela, cuento, poesía, ensayo y biografía,  entre ellos, &lt;i&gt;El signo del pez, La balada del pajarillo&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;La aventura  del lenguaje&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Cuando besan las sombras y Aitana, &lt;/i&gt;&lt;span&gt;su última novela, presentada este año en la  veinteava versión de la  Feria del libro de Bogotá.&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;Alfaguara también  publicó el año pasado, días antes de su deceso, una nueva edición de sus &lt;i&gt;Cuentos completos&lt;/i&gt;, que reúne 75 piezas  en la que predominan lo fantástico y lo psicológico, a menudo cernidos por un  velo delicado de humor. Una combinación que sólo su genialidad y su pluma  pudieron lograr en nuestra literatura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div&gt; &lt;/div&gt; &lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Giuseppe Caputo&lt;/strong&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:85%;"&gt;Coordinador de Comunicaciones y  Mercadeo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;Alfaguara,  Aguilar, Taurus, Suma, Punto de Lectura&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;Calle 80 # 10-23&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;Bogotá-Colombia&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;Tel: 571-639 6000 Ext.  1236&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;"&gt;E-mail: &lt;a href="mailto:caputog@santillana.com.co" target="_blank"&gt;caputog@santillana.com.co&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-7490271617791384675?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/10/una-obra-pstuma-del-maestro-germn.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-4613733591535549420</guid><pubDate>Thu, 16 Oct 2008 18:52:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-16T13:53:48.597-05:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE GERMAN ESPINOSA</category><title>ANIVERSARIO DE DOS MUERTES. GERMAN Y JOSEFINA</title><description>&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:85%;"&gt;Por Álvaro  Bustos González&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul&gt;&lt;p&gt;     &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Hoy  hace tres años que murió Josefina de un infarto fulminante. Había  sido fumadora extrema. Germán, la noche de su deceso, rodeado de sus  hijos y de unos amigos entrañables, profirió: “No necesito que me  consuelen; yo necesito que me acompañen a morir, porque hoy también  me morí yo. Esto que ven es una sombra, un fantasma que de ahora en  adelante se ahogará en licor”. Antier hizo un año que Germán murió,  como se lo propuso, para reunirse en un lugar extraterreno con su amada  Josefina. El cáncer de la lengua, producto también del cigarrillo,  le había hecho estragos. Una neumonía intrusa, ajena al deseo del  escritor de entregar su despojo el mismo día que lo había hecho su  mujer, se adelantó dos días al designio de su luctuoso amor. Por unas  horas no se cumplió el anhelo del amante agónico de viajar al mundo  de las sombras un 19 de octubre, día convenido por el destino, según  él lo creía, para el reencuentro definitivo en el más allá con la  razón de ser de su vida y de su muerte, Josefina, la pintora que lo  había acompañado con fervor y admiración por entre el bosque de indiferencias  que marcó su trasiego literario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul&gt;&lt;p&gt;     &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;La  obra de Germán Espinosa surgió de su propia existencia. Si escribió  novelas históricas, llenas de erudición, se debió a que él fue un  viajero pertinaz y un hombre de vasta cultura. Genoveva Alcocer es él,  del mismo modo que Madame Bovary fue Gustave Flaubert, su autor y creador.  Germán no fue un científico ni un filósofo, pero adquirió una profunda  educación en ciencias, de modo que la andadura intelectual de Genoveva,  la tejedora de coronas, al lado de los más influyentes pensadores y  descubridores del Siglo de la Luces, reflejan el inabarcable interés  que tuvo Germán por diversas disciplinas del conocimiento, pero en  especial por la historia de Francia y su gran influencia cultural durante  el Siglo 18. Si se sumergió, en &lt;i&gt;La balada&lt;/i&gt; &lt;i&gt;del pajarillo&lt;/i&gt;,  en los horrores del alcoholismo y la celotipia fue porque conoció de  cerca los estados alterados, alucinatorios, a que llevan los excesos  en la bebida y en el amor. Si recreó la época de la Santa Inquisición  en &lt;i&gt;Los cortejos del diablo&lt;/i&gt; fue porque quiso a su ciudad natal  y conoció de cerca sus mitos y leyendas, los aquelarres de sus brujas  y el temor de los habitantes de tiempos de la colonia a los dictámenes  de la Iglesia, a la que hacían caso sin perder de vista que los personeros  del Santo Oficio, humanos al fin y al cabo, también cometían actos  de lujuria y sensualidad. Si buceó en los orígenes del cristianismo  en &lt;i&gt;El signo del pez&lt;/i&gt; y supuso una extraña consubstanciación  entre Paulo de Tarso y Jesucristo, y si vio en ellos por momentos a  una misma persona, fue porque reconoció las influencias del paganismo  y de la filosofía griega en la nueva Religión. Si exploró en &lt;i&gt;Cuando  besan las sombras&lt;/i&gt; el ámbito de lo sobrenatural y la probabilidad  de la migración atávica del alma, entendida ésta como la parte invisible  de la biología, no lo hizo de manera ignara o fanática; su aproximación  a estos temas, recurrentes en sus inquietudes cotidianas y en su literatura,  se daba de forma documentada, lejos de la vana superstición. Y si al  final de sus días escribió &lt;i&gt;Aitana&lt;/i&gt; con el desgarramiento de  un ser que se sabía relegado por la mezquindad o por la envidia, lo  hizo porque albergaba resentimientos, apenas entendibles en un hombre  que había hecho del arte literario la esencia de su vida, y que construyó  a su través una obra invaluable, recia y sugerente, sin concesiones  a la liviandad de la fama, con el más puro y rico castellano de la  modernidad, sólo comparable al de don Alfonso Reyes o al de Manuel  Mujica Laínez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul&gt;&lt;p&gt;     &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Con  inconsciente profusión se pretende explicar la frialdad que se diseminó  alrededor de Germán Espinosa por el hecho de que la publicación de  sus obras mayores convergió con el vendaval de popularidad de Gabriel  García Márquez. La coincidencia de &lt;i&gt;Cien años de soledad&lt;/i&gt; (1967)  con &lt;i&gt;Los cortejos del diablo&lt;/i&gt; (1970), por ejemplo, y la sincronía  de &lt;i&gt;La tejedora de&lt;/i&gt; &lt;i&gt;coronas &lt;/i&gt; (1982) con el premio Nobel (1982), hacen pensar que un duende le jugaba  malas pasadas a Espinosa. Yo no lo veo así. Me da la impresión de  que Germán, precisamente, se sentía acicateado por García Márquez,  y eso lo llevaba a demostrase a sí mismo que él también era capaz.  Es notoria la relación temporal entre &lt;i&gt;Vivir para contarla&lt;/i&gt; (2002)  y &lt;i&gt;La verdad sea dicha&lt;/i&gt; (2003), las memorias de ambos. Tengo para  mi coleto, sin embargo, que Germán murió con algún reconcomio frente  a la persona de García Márquez, no ante su lauro universal. Cuando  le pregunté el por qué de su renuncia a pronunciar el discurso de  clausura del IV Congreso Internacional de la Lengua Española, que se  realizó en Cartagena de Indias en 2007, me respondió dos cosas: una,  porque el evento lo habían convertido en un nuevo homenaje a García  Márquez, lo cual resultó cierto; dos, porque “ese tipo cada vez  que me ve no pierde la oportunidad de ridiculizarme, y yo no estoy para  aguantar ese tipo de cosas”. A los organizadores, no obstante, les  pidió que lo disculparan puesto que ya se sentía muy enfermo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;      &lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:100%;"&gt;Fue,  a mi juicio, una coartada para preservar su dignidad.          &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-4613733591535549420?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/10/aniversario-de-dos-muertes-german-y.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-6814683097924076004</guid><pubDate>Thu, 05 Jun 2008 02:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-06-05T20:28:09.764-05:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>germán espinosa</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>sábato</category><title>ESPINOSA Y SUS DEMONIOS: Influencia de Sábato</title><description>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/SEdScEO94UI/AAAAAAAAALE/dVZqJryOBBk/s1600-h/espino.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208222136203600194" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/SEdScEO94UI/AAAAAAAAALE/dVZqJryOBBk/s200/espino.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/SEdRGEO94TI/AAAAAAAAAK8/WUXr_LkpyZM/s1600-h/s%C3%A1bato.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208220658734850354" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/SEdRGEO94TI/AAAAAAAAAK8/WUXr_LkpyZM/s200/s%C3%A1bato.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aun en su cama de enfermo terminal, Espinosa amontonó libros para documentarse en la que hubiera sido su última novela, concerniente a los nazis en Suramérica. El personaje sería un joven que por extrañas circunstancias se ve enganchado en el aparato de terror del nazismo, sin que en ningún momento comulgue con esa doctrina…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando las fuerzas lo abandonaron para semejante empresa, al menos se erguía sobre el espaldar de la cama y, pálido, trazaba algunas notas en el laptop que le había facilitado su nuera. “Estoy escribiendo pequeños ensayos o reflexiones que me acuden en estas horas de profunda aflicción. Quieren ser algo parecido a las notas de Sábato en El escritor y sus fantasmas. Pero no sé si valgan la pena publicarse por lo deprimentes, sobre todo para los jóvenes. No sabes a estas alturas de mi vida los pensamientos desoladores que me visitan”. Al cabo de contarme aquello, un poco más relajado, encendía el televisor y me pedía atención para escuchar boleros de Buena Vista Social Club, en una grabación en blanco y negro de La Habana de los años cincuenta. “¡Ah! Si no fuera por mi espíritu caribeño…”, nos decía sonriente un año antes bailando “La vida es un carnaval” y “Dos gardenias” en la sala de su apartamento, alguna medianoche de whiskys y amigos que mitigaban la reciente muerte de su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día en que ella falleció, el joven escritor Johann Rodríguez-Bravo, que inexplicablemente moriría dos meses después con apenas 25 años, registró lo siguiente en su diario todavía inédito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Octubre 19 de 2005. Miércoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A las diez de la noche me llamó (Germán Espinosa), sonaba tranquilo, como si nada hubiera pasado: “Adivina qué, Johann”, me dijo. Yo supuse que se había ganado un premio muy importante y me emocioné: “¿Qué pasó, maestro?”. “Johann, se murió Josefina esta tarde”, terminó por decir. De inmediato me fui a su casa y lo acompañé mientras él deliraba con dos botellas de Scotch. “Esto es una carajada de Dios. Dios es un jodido que me dejó vivir para que presenciara esto. A Dios le gusta demostrar que es omnipotente. Qué cosa tan horrorosa. Yo debí morir en diciembre pasado”, me dijo tan pronto me vio entrar por su puerta. “No necesito que me consuelen —y señaló a sus hijos—; yo necesito que me acompañen a morir; porque hoy también me morí yo. Esto que ven es una sombra, una fantasma que de ahora en adelante se ahogará en licor”. El maestro pasó toda la noche diciendo que con la muerte de Josefina, el Germán Espinosa que conocíamos también había muerto; que no tenía más alternativa que morir, dejarse morir. Me conmovió, sobremodo, que me dijera que yo era uno de sus buenos amigos y que necesitaba mi compañía para poder morir dignamente. “Mi suicidio será lento, pero efectivo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bofetada de Dios, de ese dios espinosiano más cercano al capricho y a la maldad que al orden y la justicia, terminó por despachar a los pocos días a su gran amigo R.H. Moreno-Durán y de un zarpazo nos arrebató a Johann; unos días antes ya había fulminado de un infarto a su amigo de la infancia el jurista Nicolás Salom, experto en derecho del mar. Espinosa, que había vivido bajo presiones suicidas y ante el peligro de la aniquilación y de la soledad, llegó aquella vez a los límites últimos de su existencia. Ya sus novelas profetizaban esas situaciones extremas y excepcionales. De ahí sus protagonistas paranoicos: el inquisidor Juan de Mañozga en Los cortejos del diablo (1970) se siente perseguido por los demonios de su propio infierno; Genoveva Alcocer zigzaguea por el mundo entre los cañones de los piratas y los monstruos del racionalismo enciclopedista en busca de la esencia divina; sobre Braulio Cendales en La balada del pajarillo (2000) se desliza algún demonio agazapado que distorsiona su visión del mundo; el mismo Espinosa en Aitana (2007) precisamente acusa a un brujo negro de provocar esta brutal bofetada de Dios. Aquí el escritor se vuelve un psicópata capaz de hacerse plenamente consciente de su psicopatía. No es como el político que nunca cae en la cuenta de vivir enloquecido por el poder. Mientras el novelista percibe el mundo directamente, el político lo admite como él quiera que sea o cómo se lo dejen ver su camarilla de servidores, aun más retorcidos. Por eso la novela seguirá reflejando mejor al mundo que los noticieros y los periódicos, todos por lo demás politizados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Fue Espinosa un creyente rencoroso con su Creador? No. Sólo que a él, como a Sábato, lo asedió la malignidad del universo. Bañado en la poesía diabólica de Baudelaire, sus personajes prefieren lanzar letanías a Lucifer que al Creador todopoderoso. Y aunque el Diablo preferiría que no creyéramos en él, Espinosa aspiró a comprenderlo de alguna manera, porque si bien el universo es obra de Dios, está detentado por este Ángel Adversario. En todas partes está Lucifer. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-6814683097924076004?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/06/espinosa-y-sus-demonios-influencia-de.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/SEdScEO94UI/AAAAAAAAALE/dVZqJryOBBk/s72-c/espino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-5253209893645184633</guid><pubDate>Thu, 24 Apr 2008 12:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-24T12:48:26.321-05:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>HOMENAJE A GERMÁN ESPINOSA</category><title>GERMÁN ESPINOSA A SEIS MESES DE SU MUERTE</title><description>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/SBB54QPoKKI/AAAAAAAAAK0/nrzAWDf0boA/s1600-h/8LCA5PWV50CAX4UOV0CAP45NMHCAIE74MOCAGVZ6Q1CATPTD95CAA8JINUCA2LR4MOCAVA1A6WCA5SAB49CAKEXWMDCA39GATYCA6NA93YCA22TXB2CAGJCUQECAT4DTQTCAXZSUQQCAGR6LZ5CA52HAIB.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192784377698330786" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/SBB54QPoKKI/AAAAAAAAAK0/nrzAWDf0boA/s200/8LCA5PWV50CAX4UOV0CAP45NMHCAIE74MOCAGVZ6Q1CATPTD95CAA8JINUCA2LR4MOCAVA1A6WCA5SAB49CAKEXWMDCA39GATYCA6NA93YCA22TXB2CAGJCUQECAT4DTQTCAXZSUQQCAGR6LZ5CA52HAIB.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/SBB5uQPoKJI/AAAAAAAAAKs/ZsmSLy7aWq8/s1600-h/getpict.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192784205899638930" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/SBB5uQPoKJI/AAAAAAAAAKs/ZsmSLy7aWq8/s200/getpict.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/SBB5kQPoKII/AAAAAAAAAKk/rozGWS3WWg0/s1600-h/tejedro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192784034100947074" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/SBB5kQPoKII/AAAAAAAAAKk/rozGWS3WWg0/s200/tejedro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;HOMENAJE A GERMÁN ESPINOSA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BOGOTÁ&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El pasado octubre falleció uno de los íconos intelectuales más importantes de Colombia y, acaso, uno de los novelistas más exquisitos que haya disfrutado la lengua española por su sensual dominio de la prosa, elástico y sazonado en el pensar y el sentir. Hablamos del maestro GERMÁN ESPINOSA, completo escritor por cuanto frecuentó todos los géneros y consultó todas las culturas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ALFAGUARA y la Cámara Colombiana del Libro organizarán un homenaje en su nombre, el próximo sábado 26 de abril en el Auditorio Madre Josefa de Castillo del recinto de Corferias.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Participarán: Juan Manuel Roca, Oscar Collazos y Sebastián Pineda&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;HORA: 5:00 pm - 7:00 pm&lt;br /&gt;_______________________________________&lt;br /&gt;MIÉRCOLES 30 DE ABRIL &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Auditorio Jorge Isaacs&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;CUMPLEAÑOS NÚMERO 70 DEL DESAPARECIDO ESCRITOR&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;NOCHE DE WALPURGIS-COMIENZO DE LA PRIMAVERA&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;El Departamento de Literatura y el Instituto de Investigación en Educación de la Universidad Nacional de Colombia y el Departamento de Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana invitan al siguiente evento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6 p.m pasaje a &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La tejedora de coronas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de Germán Espinosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una acción teatral propuesta por Teatro Vreve, dirección Victor Viviescas (Departamento de Literatura. Universidad Nacional de Colombia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7 p.m. "Germán Espinosa. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Señas del amanuense&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (valoración múltiple)". Pontificia Universidad Javeriana- Universidad Nacional de Colombia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presentación del libro a cargo de Cristo Figueroa, Carmen Elisa Acosta y Luz Mary Giraldo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Copa de vino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-5253209893645184633?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/04/homenaje-g-e-seis-meses-de-su-muerte.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/SBB54QPoKKI/AAAAAAAAAK0/nrzAWDf0boA/s72-c/8LCA5PWV50CAX4UOV0CAP45NMHCAIE74MOCAGVZ6Q1CATPTD95CAA8JINUCA2LR4MOCAVA1A6WCA5SAB49CAKEXWMDCA39GATYCA6NA93YCA22TXB2CAGJCUQECAT4DTQTCAXZSUQQCAGR6LZ5CA52HAIB.jpg' height='72' width='72'/></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-5626286928346258155</guid><pubDate>Thu, 03 Apr 2008 20:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-04-03T14:53:51.333-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>demonología</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>los demonios de germán espinosa</category><title>LOS DEMONIOS DE GERMÁN ESPINOSA</title><description>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R_VDmm0x9aI/AAAAAAAAAJ8/nGwqQGGMp34/s1600-h/lucifer.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185124876523009442" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R_VDmm0x9aI/AAAAAAAAAJ8/nGwqQGGMp34/s320/lucifer.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sebastián Pineda&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los demonios de Espinosa reivindican la auténtica libertad. En su estupendo ensayo “Bosquejo para un perfil psicológico de Lucifer” (en &lt;em&gt;La elipse de la codorniz&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Ensayos Completos II&lt;/em&gt;), el propio Espinosa admite con Milton en que nadie está más cerca de la libertad que Lucifer: el Adversario fue el único en rebelarse contra el Todopoderoso. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lucifer es un contrarrevolucionario que nos insiste en que el problema está dentro del alma y no en la organización social. Aunque no todos seamos iguales, somos, sin embargo, libres, igualmente libres. El Lucifer perfilado por Espinosa no milita en contra de las categorías sociales (nadie como él valoraba tanto la aristocracia espiritual) porque no son contrarias a la libertad sino que se armonizan con ella. “La existencia de un orden social no implica esclavitud, a menos que el gobernante sea un tirano”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y por aquí aparece la idea más genuina de Espinosa: Lucifer se condenó irremisiblemente por exceso de amor a Dios. En venganza se puso a soñar otro universo que deviene pesadilla y esperpento. Es decir: nuestro mundo es reino de la mentira y de la maldad. Cuando Lucifer despierte, el universo cesará, Dios retomará más cómodamente este poema tragicómico y los humanos no habremos existido jamás. ¿Es preferible esta mentira cruel que nos sostiene, o la prístina verdad que nos aniquila? La reflexión, formulada por Espinosa en el preludio de &lt;em&gt;Los ojos del basilisco&lt;/em&gt; (1992), admite todas las respuestas... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Espere más de este ensayo el sábado 26 de abril. Este día, en la Feria del Libro de Bogotá, habrá un homanaje a Germán Espinosa a las 3:30 pm en el salón Madre Josefa de Corferias. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-5626286928346258155?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/04/los-demonios-de-germn-espinosa.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R_VDmm0x9aI/AAAAAAAAAJ8/nGwqQGGMp34/s72-c/lucifer.bmp' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-7628822351127718130</guid><pubDate>Sun, 23 Mar 2008 03:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-03-22T21:26:45.582-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>german espinosa en France</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Marg Sagaert</category><title>L´ ADIEU Á GERMAN ESPINOSA</title><description>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R-XNhm0x9ZI/AAAAAAAAAJ0/RnN7unM2Tw0/s1600-h/la+car.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5180772923600926098" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R-XNhm0x9ZI/AAAAAAAAAJ0/RnN7unM2Tw0/s320/la+car.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;L´Humanité &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Par MARG SAGAERT&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Germán Espinosa s’est éteint le 17 octobre dernier, d’une pneumonie, dans une clinique du nord de Bogota. Sur son blog, le jeune critique Sébastian Piñeda demande, aux internautes et aux amis, cinq minutes de silence à la mémoire du maître des lettres colombiennes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;À Carthagène, la brise caribéenne a tout à coup vaincu « tous les porteurs d’orage » et se fait plus légère. Le journaliste et le biographe, le dramaturge et le traducteur, le conteur et le romancier, le diplomate et le maître à penser a rejoint « la vie impalpable et mystérieuse des songes », la « baie magique » peuplée de fantômes et de spectres errants, les fictions du réel et les rêves de la vie.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;De la côte caraïbe à la capitale colombienne, le mage n’a pas fini de transformer les rumeurs de la mer, d’interroger les puissances occultes, d’entrelacer les mythes, la diversité latino-américaine et les cultures universelles, de tisser ses trames subtiles et fascinantes saturées de fantaisies, de défendre les valeurs de l’esprit.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;L’auteur de plus de quarante ouvrages traduits en sept langues, dont le français, comme la Carthagénoise, « roman de cap et d’épices » composé quasiment d’un seul souffle et que l’UNESCO avait salué « comme l’une des principales oeuvres de la littérature colombienne », du Cortège du diable et du Signe du poisson, s’est passionné pour les lettres depuis l’enfance, il a gardé au profond du regard quelques pointes d’humour, la flamme de l’irrévérence : son premier poème, publié à l’âge de seize ans, au contenu fortement érotique, selon ses maîtres, lui valut l’expulsion du colegio Maya del Rosario.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Prix national colombien, grand orden du ministère colombien de la Culture, Germán Espinosa avait reçu avec émotion, des mains de l’ambassadeur de France Daniel Parfait, la décoration de chevalier dans l’Ordre des arts et lettres, en 2002.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Son dernier ouvrage, Atiana, présenté à la Foire du livre de Bogota en septembre dernier, est un bel hommage à l’épouse - à qui il est dédié - , l’artiste plasticienne Joséfina Torrés, disparue il y a deux ans, son « âme jumelle », dont « les lèvres avaient la douceur du pétale ». Un roman en partie autobiographique traversé de vents contraires, de forces adverses, de magie noire qu’exerce avec talent Armando Garcia, sorcier de son état, dont le rire « est congelé dans la bouche », un roman où le narrateur incompris vit les délires et les souffrances de la maladie.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Une grande tristesse m’envahit au souvenir de notre dernière et belle rencontre, il y a un an à peine, avant mon départ de Colombie, dans son modeste appartement de la tour Jimenes de Quesada, dans le centre-ville. Il avait généreusement accepté mon invitation à préfacer un petit ouvrage sur les droits de l’enfant. Il me disait, une fois de plus, combien il aimait la langue et la culture françaises dont il avait grande connaissance. Nous écoutions Debussy et Satie. Il avait toujours ce port altier, ce regard profond et bienveillant. Hasta luego Maestro, adieu l’ami…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Les oeuvres de Germán Espinosa&lt;br /&gt;ont été publiées en français&lt;br /&gt;par les Éditions de la Différence.&lt;br /&gt;Marc Sagaert&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-7628822351127718130?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/03/l-adieu-german-espinosa.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R-XNhm0x9ZI/AAAAAAAAAJ0/RnN7unM2Tw0/s72-c/la+car.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-2736685121674223477</guid><pubDate>Tue, 18 Mar 2008 21:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-03-19T11:18:33.312-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>ENGLISH</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>. Colombian Literature</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cARIBBEAN WORLD</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>German Espinosa</category><title>Espinosa and the Caribbean World</title><description>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/R-FK2hJOrHI/AAAAAAAAAIs/zcPrcbjyULQ/s1600-h/paris.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179503346923252850" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/R-FK2hJOrHI/AAAAAAAAAIs/zcPrcbjyULQ/s320/paris.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/R-A2PRJOrEI/AAAAAAAAAIU/w9N8dR_-i7U/s1600-h/mujer+y+mar.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179199207404121154" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/R-A2PRJOrEI/AAAAAAAAAIU/w9N8dR_-i7U/s320/mujer+y+mar.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/R-A16xJOrDI/AAAAAAAAAIM/tMby5VJ_9JE/s1600-h/vol.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179198855216802866" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/R-A16xJOrDI/AAAAAAAAAIM/tMby5VJ_9JE/s320/vol.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;By Nicolas Sarmiento&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Candidate for Cambridge University&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Germán Espinosa (1938 - 2007) was born in Cartagena de Indias, Colombia, 1938. Espinosa’s narrative—which span five decades and 20 books - is celebrated both in Latin America and in France, because many of his books has been translated into French. After his death, Espinosa &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;has long been considered one of the most important writer after the Latin American "boom". His novel, "La tejedora de coronas" (1982) is considered the second novel most important of Colombia after "Cien años de soledad", in spite of their different approaches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;It is a pity that Espinosa´s books are not yet translated into English. Therefore. I´m going to quote his titles in Spanish.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;In 1970 Espinosa published in Montevideo and Caracas simultaneously "Los cortejos del diablo". This novel takes place in Cartagena when the Catholic Church had the control of everything. Suddenly, the demons appeared at night. The witches flew across the sky, they laughed of the priest Mañozga, the Inquisitor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espinosa was tormented by the ultimate problems which face young men in every generation – about good and evil, the origin and purpose of the universe and its habitants, the cause of all that happens; but the answers provided by theologians and economists struck him as absurd, if only because of the words in which they were formulated – words which bore no apparent reference to the everyday world of ordinary common sense to which he clung obstinately, even before he became aware of what he doing, as being alone real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;What is to be done? How should one live? Why are we are? What must we be and do? He knew that history, only the sum of the concrete events in time and space could figured out something. But History is a three-dimensional, empirically experienced.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espinosa grew up during the heyday of Marxism philosophy, which sought to explain all things in terms of historical development, but conceived this process as being ultimately not susceptible to the methods of empirical investigations. Therefore, he criticized all forms of optimistic rationalism, Marxism theories of progress, French sociology, Venezuelan military expertise (Bolivar´s inheritance) and Colombian guerrillas. His second novel, “El magnicidio” (1979), attacked Marxism fanaticism. But at the same time, the Colombian left-wing intellectuals attacked Espinosa for “social indifferentism”, for disparagement of all noble social impulses as a compound of ignorance and foolish aristocrat cynicism about life as marsh which cannot be reclaimed&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;But Espinosa realized that if we allow that human life can be ruled by reason the possibility of life (as a spontaneous activity involving consciousness of free will) is destroyed. What about fantasy? What life beyond death? What about love? Love never disappears. It´s unmeasured. And what about carnivals? Good point.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otherwise Espinosa realized that he belonged to the Caribbean World, that is, a world full of carnivals. He considered himself as a cultural mestizo, and this identity emerged as an explicit challenge to racial profiling of all sorts, “mixing,” blending, and transgressing borders against cultural politics that considered Latin America as a inferior continent. No. We are mestizo. Our culture is a synthesis, as Alfonso Reyes and Borges pointed out. For Espinosa, synthesis represents the ideal of transforming the world’s various disarticulations into an organic and articulate whole. It has implications for all areas of life. In society, it connotes mutual benefit and agreement over conflictive difference. In politics, it means democracy. In the realm of nation, states, it connotes internationalism. In knowledge production, it translates as interdisciplinary. In aesthetics, it means the constant evolution of beauty through human agency. Espinosa understood America as the place where a potentially universal synthesis finds its conditions of possibility already at work.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espinosa perceived reality in its multiplicity as a collection of separate entities round and into which he saw with a clarity and penetration scarcely ever equaled. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;2. 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Para él, son erizos quienes relacionan todas las cosas a una simple y única visión, a un sistema más o menos coherente o articulado basado en términos ajustados a lo que ellos entienden, piensan y sienten - apoderándose de la esencia solitaria, universal, en una idea que halla su significado en ella misma. Son zorros, en cambio, quienes persiguen muchos fines, a menudo no relacionados e incluso contradictorios. Estos últimos se entretienen en ideas centrífugas más que centrípetas; su pensamiento es disperso o difuso moviéndose en varios objetos o tratando de encajar en ellos. Al primer tipo de personalidad intelectual y artística pertenecen los erizos; al segundo, las zorras. Y sin insistir en una rígida clasificación, Isaiah Berlin dice sin temor a equivocarse que, en ese orden de ideas, Dante pertenece a la primera categoría, Shakespeare a la segunda; Platón, Lucrecio, Pascal, Hegel, Dostoiesky, Nietzsche, Ibsen, Proust son, en distintos grados, erizos; zorras son Heródoto, Aristóteles, Montaigne, Erasmus, Moliére, Goethe, Pushkin, Balzac y Joyce. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me pregunto a mi turno a qué categoría pertenece Espinosa: ¿a las zorras o a los erizos? ¿Su literatura es monista o pluralista, quiero decir, su vision es de una sola cosa o de varias, compuesta por una sola sustancia o por elementos heterógeneos? No hay una inmediata y clara respuesta y aclaro que posiblemente no la resolveremos en este ensayo. Pero intentémoslo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Isaiah Berlín explora la personalidad artística de León Tolstói, cuya impresionante novela "LA GUERRA Y LA PAZ" sobre la invasión de Napoleón a Rusia en 1812 ha servido para toda clase de análisis. Berlin se dio cuenta que Tolstóy fue por naturaleza una zorra, pero que creía ser un erizo debido a su personalidad aristocrática. La visión de la historia exhibida por Germán Espinosa en "LA TEJEDORA DE CORONAS" también se ajusta mucho a la visión de Tolstoy, en cuanto ambos demuestran que toda vez que la historia se gobierna por el imperio de la razón - como querían los enciclopedistas franceses y más tarde Marx - la humanidad cae en una guerra espeluznante. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En ese sentido, Espinosa parece por naturaleza de la especie de las zorras. Lo cierto y lo paradójico, sin embargo, es que en una misma persona puede presentarse las dos categorías. Sé que Espinosa en todos sus libros asumió que el mundo es muy complejo; dudó de la existencia de un solo principio ordenador de todo el universo; no creyó en las verdades incontrovertibles, y más aún, entendió que las distintas verdades del universo son entre sí contradictorias. Con la estrategia del zorra, dio como un hecho de la naturaleza la pluralidad, lo múltiple y lo diverso; acudió a muchas técnicas (se advierte en los registros de sus novelas) porque comprendió qué infinitos son los escenarios a los que debía enfrentarse; su principal temor se cifró en derrotar fanatismos y concepciones unidimensionales de la realidad, a través de la presentación de una realidad mutante, mostrando cómo el mundo se transforma y se subvierte sin cesar. Desconfió de las utopías, de los paraísos y de todo lo que estaba de moda, en una palabra, de la Razón porque con ella, como lo vemos tanto en "La tejedora de coronas" como en "Los cortejos del diablo" y "La balada del pajarillo", nos convertimos en brujas o en monstruos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A ratos, sin embargo, la personalidad de Espinosa tuvo mucho de erizo: atacaba de frente por cuanto luchaba por ser incorruptible; a veces sufría de necedades inútiles (como la de no simpatizar con sus enemigos ni siquiera en los triunfos) y era inevitablemente terco. La desconfianza formaba parte de su naturaleza, y por eso tuvo la espalda recubierta de púas - a muchos les parecía distante, atipático, hosco, sañudo, misántropo. Era como el coco o la piña: duro y espinudo por fuera, dulce y jugoso por dentro. Así se protegía de sus desiguales, de suerte que prefería intercambiar opiniones con quienes de antemano simpatizaban con él o lo admiraban de alguna manera. Sí: tuvo mucho de erizo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Fue Espinosa por naturaleza un erizo que creyó ser una zorra? O, como Tolstoy, una zorra que creyó ser un erizo?. A quién se parece más: ¿a Shakespeare o a Dante, a Proust o a Moliére, a Dostoviesky o a Joyce? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-8423803400964691693?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/03/biografia-intelectual-de-germn-espinosa.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-4680753941628233508</guid><pubDate>Thu, 31 Jan 2008 16:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-03-18T20:10:09.152-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>LOS CORTEJOS DEL DIABLO</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>INTELECTUAL</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>biografía de germán espinosa</category><title>BIOGRAFÍA INTELECTUAL DE GERMÁN ESPINOSA: PRIMERA PARTE</title><description>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R6H-NBi_DXI/AAAAAAAAAF8/jdXZIYHAxrw/s1600-h/ola.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161686147650227570" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R6H-NBi_DXI/AAAAAAAAAF8/jdXZIYHAxrw/s320/ola.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por: Sebastián Pineda &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="mailto:sebasconection@Gmail.com"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;u&gt;&lt;span style="color:#0066cc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;I&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si buscamos una nueva óptica literaria diferente al realismo mágico, una imaginación novelesca capaz de abarcar la historia del hombre colombiano en relación con la universalidad, por más caminos que emprendamos acabamos por encontrarnos con La tejedora de coronas (1982). Autor de más de cuarenta libros, GERMÁN ESPINOSA (Cartagena, 1938 – 2007) transitó por todos los géneros literarios: lírica, cuento, novela, dramaturgia, crónica y ensayo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El lector medio corre el riesgo de tenerlo por un erudito o un hiperléxico encumbrado, o cuando menos “oscuro”. La alta nitidez de sus descripciones gracias a su exactitud verbal y adjetival, su preocupación por iluminar ciencias ocultas y supersticiones y su fascinación por el mar, hacen de él el novelista menos oscuro en el sentido inmediato de la palabra. Entre los cinco novelistas claves de Colombia, su nombre es imprescindible. Entre los prosistas, disputa con los mejores de la lengua. “Soy un poeta que narra”, dijo en el prólogo a su Poesía completa (1998) queriendo decir que concebía la novela como una extensión de la lírica – autocrítica feliz porque sus poemas, ceñidos casi siempre al ritmo y al verso acentuado, preferimos saludarlos desde lejos. También fue un ensayista-narrador, no sólo por la calidad de sus ensayos contenidos en La liebre en la luna (1986), La aventura del lenguaje (1992), La elipse de la codorniz (2001) y El sueño ético en Atenas (todos compilados en Ensayos Completos I y II, 2002), sino porque sus novelas se estimulan por cuestiones filosóficos y metafísicas – el panteísmo, el yo espiritual de Berkeley, el neoplatonismo, la reencarnación, etc. – referencias intelectuales que sirven para perfilar la psicología de sus personajes imaginarios. Lo sedujo la literatura fantástica y en muchos de sus cuentos, como en sus mejores novelas, veremos renovado el tema de los vampiros y de los fantasmas perdidos en busca del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los dieciséis años publicó &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Letanías del crepúsculo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (1954): sonetos alejandrinos salpicados de menciones mitológicas con giros eróticos que empezaban a revelar su estilo voluptuoso, herencia del modernismo. Por aquellos poemas “sicalípticos” monseñor Castro Silva lo despidió del Colegio del Rosario de Bogotá, de suerte que sin terminar bachillerato Espinosa adquirió su conocimiento en la consulta de enciclopedias y bibliotecas, claro, con el desorden del autodidacta inducido a conversaciones de café, a la mal llamada bohemia “intelectual”. No fue raro que se encontrara en las calles del centro antiguo de Cartagena con grandes mentores como el compositor sinfónico Adolfo Mejía (Sucre, 1905-1973), autor de “La pequeña suite” y de piezas al estilo de Debussy, de quien más tarde se inspiró para el protagonista Fernando Ayer de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cuando besan las sombras&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (2004). Apenas llegó a Bogotá se unció al mundo bohemio de León de Greiff, cuya poesía admiró por la musicalidad y el léxico, pero cuya personalidad reprochó y parodió en algunos de sus cuentos y en &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La balada del pajarillo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (2000). Aunque por necesidad ofició el periodismo ganándose hasta algunos premios como cronista deportivo, se divorció de la prensa en cuanto no podía desplegar su personalidad, su estilo. El periodismo es la ausencia de estilo, decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay varias formas de la sinceridad, y el artificio es una de ellas. El estilo elegante de Espinosa que a ratos nos suena arrogante esconde, de un lado, una rebeldía contra la solapada humildad de la intelectualidad de su época, politizada y resignada a los dictámenes del “compromiso social”, y del otro, aspira a ser intemporal y síntesis de muchas escuelas literarias. Comprendió con Borges que por dicha nos debíamos a todas las culturas, y se inclinó por tramas y situaciones fantásticas, desdeñosas del costumbrismo y con libertad de regirse por lecturas íntimas o de internarse en otra época de la historia. Así que fascinado con Huxley publicó sus primeros cuentos bajo el título &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La noche de la trapa&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (1965) apoyando su fantasía en hipótesis científicas. No se alejó de situaciones cotidianas, y concibió en &lt;/span&gt;&lt;a title="1966" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1966"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1966&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; su primera novela, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La lluvia en el rastrojo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (sólo publicada hasta 1994), en la cual satirizó costumbres de la clase alta bogotana al modo esperpéntico de Valle Inclán. Pero la atención de la crítica se dirigió a Espinosa cuando publicó &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Los cortejos del diablo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Los cortejos del diablo&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; (1970), coto del realismo mágico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tres años después de publicarse en Buenos Aires &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cien años de soledad&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, otro novelista del Caribe colombiano publicó en la orilla oriental del Río de la Plata, en Montevideo, Los cortejos del diablo: balada en tiempos de brujas (1970), cuya primera edición se agotó en una semana. ¿Por qué en menos de cinco años otro costeño colombiano volvía a fascinar a los lectores del Cono Sur? ¿Qué sucedía? O tenía razón Alejo Carpentier para quien el Caribe transmitía por ósmosis realismo mágico, o Germán Espinosa había logrado imitar muy bien a García Márquez. Pero no: ninguna de las dos opciones resultaba válida para interpretar el éxito de Los cortejos del diablo, ya que en primer lugar Espinosa reemplazó las intuiciones mágicas brotadas del folclor o la costumbre por datos sustentados en la erudición histórica en torno a la Inquisición y a exégesis sobre demonología. Aquí la literatura invade el campo de la filosofía; allá invade el campo folclórico. Las atmósferas de las dos novelas no pueden ser más opuestas: el Caribe de &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Cien años de soledad&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; es tan “diáfano” que casi no hay escenas nocturnas en Macondo; en cambio, casi todas las escenas de Los cortejos del diablo suceden en la noche, a oscuras y entre los calabozos del Palacio de la Inquisición de Cartagena en tiempos coloniales.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Que se remonte al pasado no significa que en ella Espinosa haya estado ajeno a la rebeldía juvenil de su tiempo, pues en un sortilegio secreto trocó las orgías de los hippies o nadaístas en la práctica de la brujería, la hechicería y el panteísmo durante los tiempos de la colonia, rebeldías contra la Inquisición. Si los funcionarios religiosos se justificaban en el combate contra el demonio y las brujas que, decían, volaban en el aire caliginoso de Tolú, el catolicismo se degradaba en la imposición del miedo y la persecución. El decrépito inquisidor Juan de Mañozga sólo agotaba sus aspiraciones de ser Papa en el sopor del trópico, hundido en la impotencia sexual. De ahí que el sexo en la novela equivalga a una trasgresión del poder totalitario pero a la vez se convierta en algo dominante y perverso en la voluptuosa Catalina de Alcántara. Nadie consigue ser realmente bueno o malo, ni siquiera Pedro Claver, pues si bien asume el auténtico cristianismo en el amor y defensa a los esclavos, se persigna asustado cuando a sus ojos surge desnuda Catalina, como si el sexo fuera un pecado. Personajes históricos e imaginarios se combinan en la novela, y el más sorprendente es el judío Lorenzo Spinoza al celebrar en plena plaza de Cartagena el acto sacrílego de cortarle a Dios la uña de su dedo gordo. Se trata de como una escenificación del panteísmo del filósofo Baruch Spinoza: los tales seres demoníacos y el sexo que tanto escandalizaban no son sino otro de los rostros de Dios, de la divinidad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El verdadero protagonista de Los cortejos del diablo es el lenguaje. Espinosa se apropió del barroco no sólo porque se imponía al narrar el siglo XVII, el de Oro, sino también porque es un estilo propio de jóvenes por lo efusivo, lo dionisiaco, lo hippie. Adrede hinchó de hipérboles y frases escatológicas, tomados de los poemas de Quevedo, el discurso del decrépito inquisidor. Estalló la prosa tradicional en variados juegos poéticos: expoliación, al asaltar al lector con insultos arcaicos llenos de erotismo; dialogismo, capaz de verter como si hablara consigo mismo el fluir de la conciencia del inquisidor o de los obispos; retruécanos, neologismos, deformación fonética y morfológica de vocablos que, puestos tipográficamente, parecen serpentear o aletear por el texto como si de demonios se tratara. Hay partes que parecen estructuradas como un poema nocturno de León de Greiff (y de Greiff fue uno de sus maestros en su primera etapa), o a la manera de las acotaciones de Valle Inclán, esperpénticas, grotescas, carnavalescas. Su estilo narrativo, pues, se ejercitaba para su novela más popular: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La tejedora de coronas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (1982)...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;II&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Continuara&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-4680753941628233508?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/01/biografa-intelectual-de-germ-espinosa.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R6H-NBi_DXI/AAAAAAAAAF8/jdXZIYHAxrw/s72-c/ola.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-7314296944695993598</guid><pubDate>Sat, 12 Jan 2008 19:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-03-18T20:10:36.820-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>biografía de germán espinosa</category><title>NOTILLAS PARA UNA BIOGRAFÍA DE G. E.</title><description>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/R4kWRydpPmI/AAAAAAAAAF0/D3ra5JhTVuQ/s1600-h/Primer+semestre+2007+104.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5154675743361941090" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/R4kWRydpPmI/AAAAAAAAAF0/D3ra5JhTVuQ/s320/Primer+semestre+2007+104.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;div align="center"&gt;Por: Sebastián Pineda&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Quién es Germán Espinosa, le preguntaron. Él respondió: “Un hombre que daría lo que fuera por poder, algún día, librarse de la literatura (y de sus consecuentes humillaciones)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchas maneras de ser sincero, y una de ellas es el artificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estilo elegante de Espinosa que a ratos nos suena arrogante esconde, de un lado, una rebeldía contra la solapada humildad de la intelectualidad de su época: sólos los bribones son humildes, dijo Goethe. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Nada de “compromiso social”; compromiso con el lenguaje, tan subaprevechado. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Aspiró a ser intemporal y síntesis de muchas escuelas literarias. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Comprendió con Borges que por dicha nos debíamos a todas las culturas, y se inclinó por tramas y situaciones fantásticas, desdeñosas del costumbrismo y con libertad de regirse por lecturas íntimas o de internarse en otra época de la historia.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Su literatura es catarsis, conjuro, exorcismo, denuncia, alarido, liberación por el humor, exasperación, arraigo en la tierra, fuga, ilusión, realidad, sueño, amor, todo, nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los adultos no somos sino la caricatura del niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paisaje que mejor sabía describir era el marino, pero encalló en Bogotá donde nunca se sintió como pez en el agua. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;CRÓNICA DE UN JOVEN ESTUDIANTE ANTE DOS ESCRITORES&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;7-02-2004&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Desde la ventana del apartamento de Germán Espinosa vi penetrar a R. H. Moreno Durán en la portería del complejo residencial Gonzalo Jiménez de Quesada. El encuentro entre los novelistas de Colombia estaba a punto de darse. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Febrero siete del 2004 instalaba las tres y diez de la tarde (tarde brillante, refulgente) en el eje ambiental de la Avenida Jiménez, en la silueta de los edificios del centro de Bogotá, en el cercano barrio de La Candelaria, en el Palacio de Nariño pálido y solemne. Sonó el timbre, y después de un caluroso saludo los dos escritores pasaron a la sala. Una botella de Chivas Regal salió de un paquete azul que, bajo el brazo, traía el autor de "Fémina Suite". El whisky se escanció, sonando como un manantial paradisíaco, en el fondo cristalino de los vasos. Comenzaba la conversación...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez por el sol picante del altiplano, Moreno Durán tenía un semblante pesado en sus ojos mestizos. Comunicó cierta turbación que lo aquejaba desde la mañana: frente a sus ojos un hombre había caído fulminado por un infarto. Es decir, había visto morir a una persona, curiosamente, en el Cementerio Central de Bogotá, al pie de las tumbas. Presenció una muerte misteriosa en el propio templo de la muerte. Dos recientes noticias plateaban las sienes de Moreno-Durán: su madre, hacía una semana, acababa de fallecer, y por eso se encontraba en el cementerio: depositando sus cenizas. La otra noticia, obedecía a un prestigioso premio literario, el de Ciudad San Sebastián en España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– Este año ha sido mortuorio: de funeral en funeral; año bisiesto – apuntó Germán Espinosa, imprimiéndole al ambiente un halo de esoterismo.&lt;br /&gt;– El premio se lo ha concedido desde el cielo su mamá – dije yo, con pésame.&lt;br /&gt;– Sí, sin duda – respondió Moreno-Durán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al dios Tánatos se le rendía, pues, el principio de la conversación. El autor de "La barbarie a la imaginación" evocó a su madre con cariño precisamente cómo la creadora de su vocación literaria. Pero el dios Apolo o de la literatura reclamaba que nos internáramos en su reino. Moreno-Durán se había ganado el premio Ciudad San Sebastián debido a su diálogo teatral Cuestión de hábitos sobre Sor Juana Inés de la Cruz. Sobre la “Apola querida” como llamó un poeta colombiano de la colonia, Álvarez de Velasco y Zorrilla, a esta poetisa mexicana. Siempre se me antojo ver en Moreno-Durán sombras de algún escritor de la colonia: quizá porque escribió tanto sobre El carnero de Rodríguez Freile, quizá por su ensayo Denominación de origen: momentos de la literatura colombiana, o tal vez por su procedencia tunjana, ciudad donde se escribió casi toda la literatura de la colonia. – García Márquez me llamó para felicitarme – dijo el escritor boyacense –: celebró sobre todo el lenguaje; afirmó que yo soy un escritor del siglo XVII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera que mi intuición no estaba tan lejos: hasta el Nóbel colombiano sostenía que Moreno-Durán escribía como los del Siglo de Oro. De hecho, el pseudónimo con el cual envió el premio al concurso fue Fray Gabriel Téllez, el nombre real de Tirso de Molina. La conversación se animó. El Siglo de Oro sedujo a Germán Espinosa, al Centauro de la literatura colombiano que, sonriente, apuraba su vaso de whisky mientras escuchaba a su colega. El poeta, el cuentista, el novelista, el cronista, el biógrafo, el ensayista cartagenero desplegó su erudición en torno al Siglo de Oro. Estaba alegre porque caía la tarde. La sombra (¿de García Márquez?) oscurecía los rostros de los dos novelistas post-boom.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron sus esposas a recogerlos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-7314296944695993598?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2008/01/notillas-para-una-biografa-de-g-e.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/R4kWRydpPmI/AAAAAAAAAF0/D3ra5JhTVuQ/s72-c/Primer+semestre+2007+104.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-8178425707795216619</guid><pubDate>Thu, 20 Dec 2007 16:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-03-18T20:10:58.305-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>novelas del poder</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>espinosa</category><title>EL PODER ENTRAÑA LOCURA: NOVELAS DEL PODER Y DE LA INFAMIA</title><description>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2qeHydpPgI/AAAAAAAAAFE/Le3gEw0hfkA/s1600-h/PODER.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5146099380866596354" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2qeHydpPgI/AAAAAAAAAFE/Le3gEw0hfkA/s320/PODER.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.eltiempo.com/ferialibro2007/novedades/literatura/ARTICULO-WEB-PAGINA_LIBRO_FERIA-3513642.html"&gt;http://www.eltiempo.com/ferialibro2007/novedades/literatura/ARTICULO-WEB-PAGINA_LIBRO_FERIA-3513642.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Creo que toda persona que está en el poder sufre algún tipo de locura, porque no ve la realidad directamente, sino a través de una camarilla. Se ve en cualquier gobierno: esa persona llama a sus amigos para que le ayuden y lo rodean de tal manera que toda percepción del mundo viene a través de esas personas. Entonces, hay una desconexión de la realidad y eso se llama locura. De alguna manera, el gobernante está sumido en la locura.&lt;br /&gt;Pasa igual con los artistas...&lt;br /&gt;Sí, viven en una lisonja permanente, en la adulación.&lt;br /&gt;'El magnicidio', la novela de un 'Cándido'&lt;br /&gt;La ficción de 'El magnicidio' se escribió en los 70, en plena expansión de ideas comunistas. "El derrocamiento de Allende, en Chile, terminó de radicalizar las izquierdas en América Latina -recuerda Espinosa-. Las fanatizó.&lt;br /&gt;Me parecía escandaloso porque los jóvenes abandonaban la universidad para ir a tirarse al monte. Y Quise hacer una novela crítica previendo que la fanatización llevaría al comunismo a la catástrofe".&lt;br /&gt;La suma del dogma y el fanatismo se personifican en la guerrillera Ángela Droz, contrapuesta a Manuel del Cristo, un hombre que llega al poder para darse cuenta de que no todo lo que se pensaba se podía hacer.&lt;br /&gt;Al publicarse, en el 79, la izquierda la tildó de reaccionaria. "Me atacaron los comunistas -dice el autor-. Dijeron que yo era un cándido porque pensaba cosas que no podían pasar en un sistema que era perfecto".&lt;br /&gt;Inquisición en 'Los cortejos del diablo'&lt;br /&gt;El inquisidor Juan de Mañozga, personaje histórico, es un hombre lleno de soberbia, que aspiraba a ser Papa. En 'Los cortejos del diablo', Mañozga se niega a aceptar su decadencia.&lt;br /&gt;"Para este personaje -cuenta Espinosa-, me basé en un español que conocía, muy anciano, abatido pero con arrestos para demostrar juventud y poder. Así como se expresa Mañozga, hablaba él. Por otra parte, tomé como modelo a un hombre con una soberbia enorme como el maestro León de Greiff. Cuando pensé en hacer una novela sobre La Inquisición en Cartagena, di con el Inquisidor de la época y dije este es el personaje para darle esa personalidad".&lt;br /&gt;Se destaca la musicalidad del relato. El autor dice que se debe a que es fundamentalmente barroca. "Se me imponía por eso. Muchos comentaristas me han dicho que es una novela muy oscura. Y la verdad es que fue escrita de noche, oyendo música de Beethoven, Mozart y Brahms".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-8178425707795216619?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/12/el-poder-entraa-locura-novelas-del.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2qeHydpPgI/AAAAAAAAAFE/Le3gEw0hfkA/s72-c/PODER.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-9124930180746120779</guid><pubDate>Sat, 15 Dec 2007 14:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-03-18T20:11:27.759-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>jorge franco</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>rosario tijeras</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>tejedora de coronas germán espinosa</category><title>ROSARIO TIJERAS Y GENOVEVA ALCOCER</title><description>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2Pr7ydpPfI/AAAAAAAAAE8/38ZiEvHtDg4/s1600-h/tejedora.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144214611778158066" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2Pr7ydpPfI/AAAAAAAAAE8/38ZiEvHtDg4/s320/tejedora.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2Pr2CdpPeI/AAAAAAAAAE0/XTqvZqveWgw/s1600-h/rosario.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5144214512993910242" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2Pr2CdpPeI/AAAAAAAAAE0/XTqvZqveWgw/s320/rosario.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;POR JORGE FRANCO RAMOS&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mi primer encuentro con la obra de Germán Espinosa fue por todo lo alto. En un pavoroso vuelo, como lo son casi todos, traté de distraer mi ansiedad hojeando una revista, y en ella me topé con una historia que logró lo que nadie ha podido a veinte mil pies de altura: robarme una espontánea y relajada sonrisa. El cuento que logró semejante proeza se titula «La aventura», y en él, una mujer escapaba de la ardua realidad a través de sueños despiertos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Quedé totalmente motivado por el manejo que el autor le dio a la cotidianidad y al absurdo, para crear esa ironía con la que cuestionamos la realidad y por la forma como los sueños se atrevieron a desafiarla; quedé fascinado por ese instante mágico y conmovedor cuando el tiempo sorpresivamente cambió, como si alguien hubiera hecho sonar los dedos para recordarnos que la ficción tiene un límite, y que éste se encuentra precisamente en el diario vivir, a pesar de que constantemente intentemos franquearlo con las fantasías, con el amor, con las páginas que leemos y acaso escribimos. Siempre habrá algo, un estómago vacío, un dolor en el alma, una mirada hacia afuera a través de una ventana o un periódico para recordarnos que la realidad está ahí, es dura y siempre gana.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ya una vez con los pies en la tierra, quise aproximarme a ese autor que tanto había oído mencionar pero al que por inexplicables razones no le había hecho justicia metiéndome en sus páginas. Entonces lo que había encontrado en «La aventura» sería sólo el comienzo de lo que habría de descubrir en el universo literario de Germán Espinosa. Y digo universo porque así fue la dimensión de mi hallazgo. Personajes disímiles, minuciosamente engendrados, que van desde una mujer que deja el arroz en lento mientras sueña, hasta un rey fratricida en Amphisa, pasando por toda una serie de reconocidos personajes históricos que adquieren una dimensión humildemente humana bajo la pluma de su autor, cuando interactúan con otros compañeros de página, seres comunes y corrientes, los hijos de la creación literaria de Germán Espinosa. Lugares propios y cercanos, cuyos aromas nos son familiares, caserones de paredes enmohecidas con alcobas llenas de recuerdos lujuriosos, claustros y celdas donde los instintos eran constantemente puestos a prueba, fondas y cantinas del interior donde de boca en boca y generación tras generación perduraban las historias que tenían lugar en nuestras montañas, las esquinas de su Cartagena natal, la luz tenue de los barrios bogotanos, los palenques aferrados a la eterna memoria del esclavo, las tierras caprichosas que fueron testigo de las empresas libertadoras. También encontré que la geografía de Germán Espinosa traspasaba nuestras fronteras, en sus páginas aflora el exotismo de tierras extrañas y lejanas, donde a través del tiempo volvemos a los reinos de la antigüedad, o a la Europa del siglo XVIII, a la ahora sumergida Atlántida o a las culturas precolombinas donde una reina insensata prohibía soñar. Y aunque el paisaje es disperso y variado, sus territorios fantásticos y cotidianos están unificados por lo que yo considero son sus dos grandes fuerzas temáticas: la primera es sin lugar a dudas el referente histórico, que a su vez sirve como eje y escenario para desarrollar lo que sería la otra constante en la obra de Germán Espinosa, el enigma existencial con toda su complejidad. De estos asuntos se desprenden muchos otros, entre los cuales es obligatorio destacar el aspecto religioso y la erudición con que es tratado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;De este tema he estado siempre imbuido, no sólo como resultado que soy de más de doce años bajo educación religiosa, sino como atento observador de un sistema controvertido que ha puesto en su balanza los aspectos más polémicos de la evolución humana. Germán Espinosa trata con maestría la colisión absurda de la moral y la ciencia, y los hechos y comportamientos que merced a este impacto se movieron tras bambalinas. Así, fueron a dar a la misma balanza el amor y el erotismo, la fe y la sabiduría, el poder tirano y los sueños de libertad, el miedo y la verdad, la obstinación y el castigo, entre otros muchos elementos asumidos y reivindicados por el hombre con el único fin de explicarse a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Toda la proliferación de ideas que surgió de la controversia religiosa, toda la pluralidad de voces de sus personajes cotidianos o históricos, así como el paisaje propio y el extranjero, encontraron su lugar de confluencia en las palabras, en los hechos y en el tiempo que creó Germán Espinosa para darle vida a Genoveva Alcocer. Esta mujer, llamada por algunos que la amaron —entre ellos el autor— “tejedora de coronas”, reúne en las páginas que cuentan su historia los rasgos más representativos y sublimes del universo de Espinosa, afirmación que por supuesto no pretende entrar en odiosas discusiones comparativas con el resto de su obra. Sino, que la voz de Genoveva Alcocer es el medio idóneo para aproximarse al espíritu de su autor, a su obsesiva documentación histórica, a su pasión por el tema, a la exuberancia de su prosa, a la precisión de las ideas, a los linderos de la perfección. «La tejedora de coronas» recoge en su totalidad lo que busca todo autor osado que se dedique a este oficio; todos quisiéramos dar a luz en nuestros intentos literarios a un personaje del tamaño y complejidad de Genoveva Alcocer, quisiéramos poder construir una estructura narrativa que a pesar de ser poco común no tuviera el sabor de lo experimental, quisiéramos entretejer una historia individual con una colectiva de la misma manera impecable y verosímil que lo hace Germán Espinosa, y sobre todo, quisiéramos como él, mantener intacto un sueño que proyectó desde su infancia. Porque son precisamente su obstinación y su obra las que hacen que no desfallezcamos en el intento quienes como yo, ingenua e infructuosamente, tratamos de emular a su maestro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Como lector, como estudioso de la literatura universal, y como escritor de corta trayectoria, encuentro en la obra de Germán Espinosa toda la importancia y la trascendencia necesarias para calificarla de maestra, y aunque aún no termino de repetirla y recorrerla en toda su extensión, pretendo hacerlo con la parsimonia y meticulosidad de quienes saben degustar la exquisitez de los mejores vinos, o como seguramente me refutará el maestro, de los mejores whiskies.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cartagena de Indias, octubre 21 de 1998&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-9124930180746120779?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/12/rosario-tijeras-y-genoveva-alcocer.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2Pr7ydpPfI/AAAAAAAAAE8/38ZiEvHtDg4/s72-c/tejedora.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-8021091730914181827</guid><pubDate>Wed, 12 Dec 2007 23:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-06T19:30:34.774-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>La tejedora de coronas</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>mejor novela colombiana</category><title>La tejedora de coronas, o la universalidad</title><description>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2By5RpaYsI/AAAAAAAAAEs/q42HUAYj0C8/s1600-h/Tejedora.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5143237102772314818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2By5RpaYsI/AAAAAAAAAEs/q42HUAYj0C8/s320/Tejedora.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Sebastián Pineda&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La UNESCO la consideró obra representativa de la humanidad, y, entre los franceses (al francés se tradujo como&lt;em&gt; La Carthagenoise&lt;/em&gt;) despertó tal vez mucha más fascinación que en la propia Colombia, puesto que no cabían de la dicha que la protagonista Genoveva Alcocer fuera amante de Voltaire y reviviera como ninguna el período de la Ilustración, cuando Francia se expandía por todo el orbe occidental y sitiaba, por orden de Luis XIV, el puerto de Cartagena de Indias para minar al decadente Imperio español. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si nos apuran con comparaciones, diremos que goza de cierto hálito similar a &lt;em&gt;Bomarzo &lt;/em&gt;(1962), del argentino Manuel Mujica Lainez, y se parece a &lt;em&gt;Noticias del imperio&lt;/em&gt; (1987), de Fernando del Paso, donde también los franceses invaden a América. Tres novelas hispanoamericanas zambullidas en la historia europea, de carácter cósmico, tocadas por elementos fantásticos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;La tejedora de coronas&lt;/em&gt; explora con feliz intuición la naturaleza, la historia, el alma, cielo y tierra y hasta el fondo del mar. La teoría de Vargas Llosa de la “novela total” (y Vargas Llosa varias veces elogió a Espinosa) sin duda se puede aplicar a La tejedora de coronas, porque ésta también es una novela total en la línea de esas creaciones demencialmente ambiciosas que compiten con la realidad real de igual a igual, enfrentándole una imagen de una vitalidad despampanante, voluptuosa&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6446428940969289316#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;. La escena de Federico Goltar nadando cerca a la playa, dejándose arrastrar por el oleaje, sumerge la narración en los misterios marinos emergiendo los monstruos de todas las mitologías, sin hacernos perder la atención del muchacho, asustado por haberse alejado de la playa hacia la que nada desesperadamente, a donde llega y se topa a bocajarro con Genoveva completamente desnuda. Luego, una noche cálida, Federico se satura con la observación del universo y la narración, esta vez, navega por la cosmología griega, maya, egipcia, sin de nuevo hacernos perder el hilo de la trama: el ataque inminente de la flota francesa del Barón de Pointis a Cartagena de Indias. &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;La tejedora de coronas&lt;/em&gt; se trata de una novela total por su materia erótica: Genoveva Alcocer, pese a ser infértil, fertiliza a las almas masculinas de los masones franceses, los dota del sentido femenino de la vida. Se parece a Diótima del &lt;em&gt;Banquete&lt;/em&gt; de Platón: suerte de cortesana americana que practica la filosofía, las artes y ciencias como ayudas genésicas. En ella, arte y filosofía son sonrisas de la belleza vital. Ella es quien enseña a Voltaire la ciencia del amor, origen del universo y de los dioses; con ella se puede decir que la mujer nunca estuvo ausente un solo día en ese milagro mediterráneo y caribeño de la Ilustración. La tejedora de coronas es total en la medida en que describe un mundo abierto, desde su nacimiento hasta su muerte y en todos los órdenes que lo componen: el individual y el colectivo, el legendario y el histórico, el cotidiano y el mítico. También por el modo irrepetible en que viene narrada: sin puntos seguidos ni apartes, sin paréntesis ni guiones, solo con la respiración de las comas para mantener el suspenso permanente en cada capítulo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Más aun, &lt;em&gt;La tejedora de coronas&lt;/em&gt; está tan llena de elementos cósmicos, astronómicos en el mejor sentido de la palabra, que la crítica Beatriz Espinosa Pérez se atrevió a plantear que los diecinueve capítulos de la novela responden al mismo número de traslaciones que una nave espacial debe hacer para llegar al planeta Urano&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6446428940969289316#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;. Sí, el mismo planeta a cuyo descubrimiento asistimos en dos ocasiones durante la narración: el primer descubrimiento lo hace el joven Federico Goltar desde los cielos de Cartagena “…esos cielos de Guabáncex, de Mabuya, de Huracán”; y el otro, mucho después, hecho por la corte de astrónomos de Versalles desde el observatorio de París2. Por supuesto el triunfo queda en manos de los segundos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Lo curioso es que esta compleja situación que la novela pone de presente, de cómo en América no solemos contar con la difusión y con el discurso político y económico que justifique nuestra auténtica inteligencia, nos recuerda nuestra pasado, en especial, un episodio de 1790. En ese año, el científico neogranadino Francisco José de Caldas descubrió, lejos de los laboratorios europeos, cómo el agua hierve a temperaturas menores conforme a la mayor altitud. “¡Qué suerte tan triste la de un americano!”, exclamó.: “&lt;strong&gt;Después de muchos trabajos si llega a encontrar alguna cosa nueva, lo más que puede decir es: no está en mis libros. ¿Podrá algún pueblo de la tierra llegar a ser sabio sin una acelerada comunicación con la culta Europa? Qué tinieblas las que nos cercan; pero ya dudamos, ya comenzamos a trabajar, ya deseamos, y esto es haber llegado a la mitad de la carrera&lt;/strong&gt;”.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6446428940969289316#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Frase antológica, estética, cuyo paradoja parece recrearse tanto en Cien años de soledad – cuando García Márquez pone a Aureliano Buendía a descubrir por él mismo que la tierra es redonda – como en La tejedora de coronas cuando Espinosa hace que Genoveva Alcocer insista en el descubrimiento de Urano realizado por su amado Federico, muerto por los piratas. La Independencia de América, nos dicen ambos, se logra ante todo por la ciencia. Tal reflexión me hace pensar en lo que meditaba Alfonso Reyes en el prólogo de su teoría literaria: no importa que descubramos por segunda vez el Mediterráneo, lo importante es que lo descubramos por nosotros mismos, puesto que por la originalidad del rumbo iremos descubriendo nuevos mares inéditos; lo que no debemos conceder es mantenernos en eterna posición de receptores y repetidores de Europa&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6446428940969289316#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con el tiempo, el público comprendió que si bien &lt;em&gt;Cien años de soledad&lt;/em&gt; había fundido la narrativa fantástica en la cultura popular latinoamericana, el tono erudito y culto de Espinosa despertaba un tipo de admiración más fiel, más creativa si se quiere. Su imaginación, aunque pocos, desata admiradores furibundos que aún no consiguen encerrar o definir su vasta y excepcional obra, con ocho novelas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;, cuatro libros de cuentos, cinco de poemas y seis de ensayos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Últimamente, el novelista mexicano Juan Villoro confiesa haber quedado en verdad deslumbrado ante Espinosa. El papel, me dice, que le asigna a las supersticiones y el peculiar sistema de creencias que desata su imaginación permite en verdad creer que la realidad cotidiana es otra de las infinitas realidades – tal vez el dios de Hume – concebida desde una dimensión superior. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6446428940969289316#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Vargas Llosa ha practicado esta teoría con Víctor Hugo, Flaubert pero sobre todo con Cien años de soledad: García Márquez: historia de un deicidio (1972).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6446428940969289316#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Véase de Beatriz Espinosa, Genoveva Alcocer, liberación imposible en el siglo de las luces: lecturas de la tejedora de coronas de Germán Espinosa. Universidad del Valle, 1996.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6446428940969289316#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Caldas, Escritos selectos. Biblioteca popular colombiana, 1951.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=6446428940969289316#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Véase de Alfonso Reyes, El deslinde: prolegómenos a la teoría literaria. FCE; 1997.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-8021091730914181827?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/12/la-tejedora-de-coronas-o-la.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/R2By5RpaYsI/AAAAAAAAAEs/q42HUAYj0C8/s72-c/Tejedora.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-3401087109689527507</guid><pubDate>Wed, 12 Dec 2007 23:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-03-24T12:46:27.680-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>mejores novelistas colombianos</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>espinosa y garcía márquez</category><title>GARCÍA MÁRQUEZ Y GERMÁN ESPINOSA: SIMPATÍAS Y DIFERENCIAS</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por Sebastián Pineda&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La primera y gran diferencia entre García Márquez y Espinosa tiene que ver con el modo de mirar el mundo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;García Márquez arroja sobre el mundo una sola gran visión cifrada en el mundo imaginario de Macondo, que es un síntesis afortunada pero ligera del mundo latinoamericano. Su literatua, aun sus novelas últimas, siguen portando la visión monoísta, realismo mágico con mezcla de tragedia griega y velocidad periodística,  desde su primera novela "La hojarasca" (1955) hasta su última "Memoria de mis putas tristes" (2004). Hasta podría decirse que se trata de un solo libro &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En Germán Espinosa hay varios registros estilísticos, de lo que se deduce que arroja muchas miradas sobre el mundo, que sus puntos de vista son diversos. Si en García Márquez hay una acción permanente, en Espinosa hay eso y, sobre todo, una reflexión permanente. Sus mejores novelas poseen la velocidad de la novela negra y policial, el "thriller", al mismo tiempo que la musculatura del relato filosófico y reflexico estilo Thomas Mann, Huxley o el propio Borges. Su preocupación por el estilo supera con creces el interés meramente narrativo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Gabo es un erizo: conoce sólo una gran cosa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Espinosa es un zorro: conoce muchas cosas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ambos, Espinosa y García Márquez, comparten el ámbito común del Caribe colombiano y gran parte de la materia de sus obras se hunde en esa geografía húmeda, preñada del amasijo esencial de las cosas de América. Allí, según “La biografía del Caribe” (1945) de Arciniegas – ensayo precursor de "Cien años de soledad" y de "La tejedora de coronas" – se dio cita toda la civilización occidental. Por allí penetraron los primeros conquistadores. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sólo que tanto García Márquez como Espinosa arrojan colores distintos sobre el Caribe. El primero, un color blanco-azuloso, mientras el segundo oscurece el espectro o lo matiza más. Quizás en ningún otra parte del mundo alumbre tanto el sol y sea más transparente el aire que en el Caribe equinoccial colombiano. La luz, de tan intensa, enceguece. Y precisamente, ¿cuál es el adjetivo substancial, el principal que sazona la narración de Cien años de soledad? Invito a comprobarlo: el adjetivo es “diáfano”. Todo es diáfano en Macondo: las habitaciones y los corredores de la casa de los Buendía, el río de piedras prehistóricas, las calles y las plantaciones que rodean al pueblo y por supuesto el témpano de hielo que Aureliano Buendía contempla sorprendido, sí: todo es diáfano; casi no hay escenas nocturnas ni momentos difusos, porque no lo permite la prosa de sintaxis clásica como tampoco la fraseología romántica. Todo quiere ser nítido como en la pantalla del cine.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tal vez García Márquez y Espinosa cuenten con un punto de inicio común: la literatura fantástica. Los primeros libros de cuentos de los dos pertenecen a ese género que en nuestra literatura lo ayudó a impulsar Borges desde Buenos Aires. García Márquez compiló Ojos de perro azul con cuentos escritos entre 1947 y 1955. Fascinado con Huxley, Espinosa publicó los suyos bajo el título La noche de la trapa (1965). Pero ya sabemos cómo, desde La hojarasca, García Márquez se dejó arrastrar por el influjo de Faulkner y fue apoyando su fantasía en objetos familiares, de tal forma que lo fantástico apareciera como una especie de costumbrismo hasta llegar al realismo mágico. Espinosa, en cambio, permaneció siempre fiel a la literatura fantástica, con independencia de ajustarse o no a la realidad cotidiana, con la libertad de no querer vivir en el costumbrismo sino entre los libros, bajo un sistema filosófico o en otra época de la historia. Y si García Márquez insistió en el realismo mágico en los cuentos de La increíble y triste historia de la Cándida Eréndira y su abuela desalmada (1972), a su turno Espinosa volvió a la prosa culta, a la fantasía oscura o luciferina en los cuentos de Los doce infiernos (1976). Cada uno de estos cuentos gesta un infierno, porque entre otras cosas Espinosa no concibe un relato cuyos protagonistas sean querubines incorruptos. Tampoco se aleja de lo familiar o cotidiano. Al contrario, en dos cuentos se zambulle de lleno en el folclor colombiano: en el titulado “El rebelde Resurrección Gómez” toma el caso de un soldado del general Rafael Uribe que, al regresar después de la derrota en la guerra civil de 1875, se rebela en las filas del general minando y cuestionando la disciplina militar o castrense. En el titulado “Fábula del pescador y la sirena”, si parece deleitarse en los mitos populares del Tolú en el golfo de Morrosquillo, Espinosa de pronto nos sorprende imaginando la venganza del mar contra un apuesto pescador, cuya amante-sirena no es más que un manatí.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-3401087109689527507?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/12/garca-mrquez-y-germn-espinosa-simpatas.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-1114392964458938886</guid><pubDate>Wed, 12 Dec 2007 14:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-12-12T08:40:36.730-06:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>espinosa</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>el mejor escritor colombiano</category><title>GERMÁN ESPINOSA o el hombre-literatura</title><description>El lector medio de nuestro tiempo se conforma con ignorar a &lt;a href="http://www.maestroespinosa.blogspot.com/"&gt;GERMÁN ESPINOSA &lt;/a&gt;(Cartagena, 1938–Bogotá, 2007), teniéndolo por un erudito o un hiperléxico genial. Un ropaje o una áurea verbal lo acompañó toda la vida y cobijó su espíritu; en algún cajón de su cerebro guardaba el diccionario de nuestra lengua, no estática sino dinámicamente. Puesto a expresar un concepto, tenía nueve palabras para decirlo en formas distintas, a cambio de limitarse a la vaguedad y a los equívocos que depara el uso de una sola fórmula, como quieren ciertos “robots”. Su primera regla era la claridad, sin la cual no se establece el contacto. “No avances al siguiente punto si no te has convencido de lo que has dicho anteriormente goza de toda claridad”. Añadía elegancia porque la sabiduría es inaccesible si es abstracta y seca. Construyó otro mundo colombiano de enciclopedia, aunque algo más rico por cuanto se guiaba por el verdadero humanismo: se nutría de pensamiento y encaraba teorías y nuevas formas de pensar y jamás se dejó deglutir por un tirano ni por un sistema. Su novela “&lt;a href="http://portal.unesco.org/culture/en/ev.php-URL_ID=20511&amp;amp;URL_DO=DO_TOPIC&amp;amp;URL_SECTION=201.html"&gt;La tejedora de coronas&lt;/a&gt;” explora con feliz intuición la naturaleza, la historia, el alma, cielo y tierra y hasta el fondo del mar. Sus últimas novelas, declaraba sonriendo, le costaron poco trabajo: “Yo no pongo más que las palabras; y ésas no me faltán”. Ya en sus palabras, quería decirnos, iba añadida su imaginación. Ahora que lo sospecho había en él cierta lógica matemática tomada, quién sabe, de su bravo instinto musical. Ha sido, sin duda, una de los escritores más completos de toda nuestra historia literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SPB, noviembre 2007&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-1114392964458938886?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/12/germn-espinosa-o-el-hombre-literatura.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-7844971371702959437</guid><pubDate>Wed, 17 Oct 2007 13:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-10-17T08:57:39.828-05:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>fallece Germán Espinosa</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>maestro</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>eterno</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>amigo</category><title>5 MINUTOS DE SILENCIO POR LA MUERTE DE NUESTRO MAESTRO ESPINOSA</title><description>SI ESTÁS FRENTE AL COMPUTADRO, AMIGO LECTOR, RESPIRA HONDO: ACALLA LOS RUIDOS DE LA CALLE.  SERENATE. PIENSO EN EL PREÑADO SILENCIO DE LAS ESTRELLAS, DEL COSMOS. HACIA ALLÍ NAVEGA EL MAESTRO ESPINOSA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este blog, albacea de los admiradores, entusiastas y críticos de la obra de Germán Espinosa, se abre al público lector para recibir las impresiones que en todo el universo desate su obra literaria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-7844971371702959437?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/10/5-minutos-de-silencio-por-la-muerte-de.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-8739016051053836881</guid><pubDate>Thu, 26 Jul 2007 13:48:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-26T08:59:55.007-05:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>German Espinosa</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Ruben Darío y la sacerdotisa de Amón</category><title>Rubén Darío y la sacerdotisa de Amón</title><description>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/Rqiot-xYR8I/AAAAAAAAADU/qShpd4uJMVo/s1600-h/dario1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5091504886640035778" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/Rqiot-xYR8I/AAAAAAAAADU/qShpd4uJMVo/s400/dario1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqioAexYR7I/AAAAAAAAADM/kGGY5onahbw/s1600-h/sacerdotisa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5091504104955987890" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqioAexYR7I/AAAAAAAAADM/kGGY5onahbw/s400/sacerdotisa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Rubén Darío y la sacerdotisa de Amón&lt;br /&gt;Germán Espinosa &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Norma, 2003&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Colección Novela Negra&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por Gabriel Darío Alonso&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuando releí &lt;em&gt;Rubén Darío y la sacerdotisa de Amón &lt;/em&gt;(2003)&lt;em&gt;,&lt;/em&gt; novela negra de Germán Espinosa, me sorprendió la trama perfectamente policial, al mejor estilo de las novelas de Agatha Christie, donde todo los elementos están puestos, no por adorno, sino con la total objetividad de conducirnos a la conclusión, a la contudente solución del crímen. Contar de qué se trata es inútil; incurriríamos en alta traición con el lector. En la trama policial todo queda regido bajo un sistema autoritario: un blanco específico al cual se dirige, lanza en ristre, sin desviarse, un certero proyectil. La pólvora que contiene tal proyectil para causar una veraz explosión final es, pues, un despliegue asombroso de cultura: música, literatura, química, geografía, historia, esoterismo, en encendida comunión con la trama y el desenlace.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Conocedor de las técnicas narrativas para atrapar al lector en las primeras páginas, Germán Espinosa comienza su novela exprimiendo, a través de un cuentagotas, en pequeñas dosis, esencias de un perfume que se expande por toda nuestra lectura. La niebla, mezclada con el rocío de la madrugada, se levanta ingrávidamente del Canal de la Mancha, sí, en el norte de Francia, una mañana en que el poeta Rubén Darío arriba en un tren desde París. Al sumo sacerdote del Modernismo lo acompaña un imaginario escritor argentino, a quien Espinosa encarga de contar la narración durante los días que se hospedan en la quinta de un aristócrata francés. Corren los primeros años del siglo XX, más o menos 1910, 1912, y la corriente del impresionismo está en pleno furor. Al cenar esa noche en casa del misterioso aristócrata, la música de Debussy ameniza la velada. Esencias musicales, olores de un estanque de nenúfares, perfumes de damiselas sensuales —al estilo del impresionista, Marcel Proust—, humedecen y vuelven navegable la veloz lectura que nos procura esta novela policíaca. Cuando la trama asoma, amenazante, es cosa de agarrarse del asiento. La prosa de Germán Espinosa adquiere inaudita agilidad y al cabo de unos minutos, sin darnos cuenta, nos encontramos más allá de la mitad de la novela. Eso sí, inevitablemente, nuestro pulso cardíaco ha de encontrarse agitado, excitado. Rubén Darío y la sacerdotisa de Amón, ¡cuidado!, novela no apta para cardíacos. El juego de invocación a seres de ultratumba, la idea de la reencarnación, la música de un piano cercano, la belleza de una poetisa francesa, un egiptólogo italiano, la sublime poesía de Rubén Darío, a la postre se apoderan de la novela. Se invoca a Victor Hugo y de pronto surge la espada de Alejandro Magno; Debussy, afirman, es la reencarnación de Chopin; el egiptólogo italiano practica arcaicas costumbres descritas por Heródoto; los versos del poema "La princesa Eulalia, ríe, ríe, ríe" se repiten como un eco secreto, como epítomes de la poetisa francesa. Y así, llena de matices, la novela va resolviendo sus acertijos, lentamente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Al parecer, el viaje que Darío realiza por esos tiempos a la costa bretona en el Canal de la Mancha, en efecto, figura en sus biografías. Sólo que sus biógrafos ignoran las razones que motivaron al inmenso poeta nicaragüense para asistir a la quinta de un aristócrata francés dedicado, efectivamente, al estudio de las ciencias ocultas. Germán Espinosa aprovecha, de esta manera, semejante sombra para poblarla con su luz, con su magnifica prosa. La novela, también, es un homenaje eufemístico a Rubén Darío, al hombre que cambió el ritmo de la poesía en lengua española, al hombre que abrió a Hispanoamérica hacia la literatura universal. Homenaje eufemístico, sí, porque se trata de una novela; porque ya en su ensayo El Modernismo: la apertura de Hispanoamérica a la universalidad, Germán Espinosa traza un homenaje más jalado, directo, al principal poeta del más importante movimiento literario del continente. Bienvenido, pues, Rubén Darío como personaje literario: y aún no terminamos de zanjar nuestra deuda para con él.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por lo demás, siendo las reencarnaciones uno de los temas de la novela, me pregunto qué pensaría Rubén Darío si de pronto resucitara y leyera una historia, cuyo protagonista fuese él mismo. Quizá le agradaría. Sobre todo si supiera que el autor de &lt;em&gt;La tejedora de coronas&lt;/em&gt;, del &lt;em&gt;El signo del pez&lt;/em&gt;, entre otras estupendas novelas, ha continuado sus principios: asimilación de temas universales, preocupación por el estilo; una incorruptible aristocracia mental, lejana de dogmatismos, de exotismos, de la chatura estética, de la mulatez intelectual que, tristemente, todavía puebla nuestra literatura. Creo encontrar sólo dos novelistas hispanoamericanos que han asimilado como ninguno los fundamentos del Modernismo: Manuel Mujica Láinez y Germán Espinosa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-8739016051053836881?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/07/rubn-daro-y-la-sacerdotisa-de-amn.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_vekupJSYPkA/Rqiot-xYR8I/AAAAAAAAADU/qShpd4uJMVo/s72-c/dario1.jpg' height='72' width='72'/></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-3221216253537621301</guid><pubDate>Tue, 24 Jul 2007 19:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-25T22:35:35.806-05:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>German Espinosa</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Alvaro Bustos</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Josefina Torres</category><title>GERMÁN Y JOSEFINA</title><description>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqZMh-xYR5I/AAAAAAAAAC8/yCfCqmRV9Uw/s1600-h/Familia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090840575458428818" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqZMh-xYR5I/AAAAAAAAAC8/yCfCqmRV9Uw/s400/Familia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Álvaro Bustos González&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hace más de un año y medio, por boca de Ángela Carmela Giraldo, me enteré de la novedad de Germán Espinosa. Le pedí que me consiguiera el teléfono de su apartamento, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;cosa que hizo con suma diligencia, y me comuniqué con Josefina Torres, su mujer, la cual sufría en la incertidumbre mientras Germán se debatía con la muerte en una unidad de cuidados intensivos del Hospital San José, en Bogotá. Me impresionó la orfandad de Josefina y el silencio nacional frente a la grave enfermedad de su gran escritor. Como pude, apelé a la memoria de mis antepasados Villarreal, los mismos de Germán, identifiqué una parte de mi ancestro bolivarense y traté de consolarla, a sabiendas de que su agradecimiento, que profería entre perplejidades, se lo manifestaba a un desconocido, uno más entre los profusos y callados admiradores de la obra de su marido, quien en ese momento parecía ingresar para siempre al lugar de las sombras infinitas. El escritor había sufrido una complicación en sala de cirugía y su organismo había caído en las garras de la insuficiencia circulatoria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Días después de esa primera llamada llegó el año nuevo con su doble carga de alcoholes y melancolías; en la hamaca, en el patio, bajo la palma, “donde el silencio es un maduro gajo de fragantes nostalgias”, como en el verso de Aurelio Arturo, llamé de nuevo a Josefina.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El mal persistía y arreciaba como el mar sobre los malecones, y en el país nadie se ocupaba del drama del artista, que había sido minusvalorado por los infames cenáculos de siempre, unas veces por envidia, otras por odio gratuito, siempre de manera injustificada, como si en el pináculo de las letras de esta ingrata nación no pudieran coexistir un par de costeños gloriosos, dueños del mejor estilo literario vigente, mágico y embrujador el de uno, barroco y clásico el del otro, lleno de gracia el del laureado cataqueño, erudito y abierto al mundo el del versátil cartagenero. Esa vez la conversación no pudo terminar. Las lágrimas de la pesadumbre y de la indignación, por el aparente abandono en que se tenía al novelista, ahogaron las palabras de despedida y de consuelo. Sólo Juan Gossaín, con ceremonial respeto y cautela, se había referido días atrás al estado peligroso en que se hallaba Espinosa, el maestro, como es conocido en los medios académicos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La última vez que hablé con Josefina ya Germán estaba de regreso, todavía con el abdomen abierto, recibiendo los cuidados de enfermería en su domicilio. “¿Quién es?”, oí que preguntó con voz débil. “Si lo vieras, me dijo Josefina, está flaquitico, como cuando era joven”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hace dos meses, viendo una entrevista que a Espinosa le hacía Pascual Gaviria en Señal Colombia, lo noté recuperado. No andaba muy fluido de verbo, y con frecuencia se humedecía los labios con la lengua. Habló de su nueva novela y de la muerte de su esposa, que había ocurrido en octubre del año pasado, y de la cual yo no tenía la menor idea. Se me hizo raro que la prensa no hubiera destacado el hecho con una mayor fuerza, dado que Josefina había ejercido el arte de la pintura y no era una desconocida. Pensé otra vez en los cenáculos infames y decidí llamarlo para expresarle mi extrañeza y darle personalmente las condolencias. Lo invité a la Universidad del Sinú y me dijo que ya él no podía atender esa clase de compromisos. Hablamos con brevedad de sus libros, un poco de sus males y algo sobre sus hijos, Adrián y León. José Luis Méndez, que estaba conmigo, quiso saludarlo. Discurrieron sobre un panegírico que Gregorio Espinosa, tío de Germán, le pronunció a María Teresa Méndez en el Club Montería, hace decenios, con motivo de algún reinado social. Entiendo que la oración estaba salpicada de parnasianismos y que Germán, por razones de juventud, lo desconocía o no lo recordaba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La vida de Germán Espinosa no ha sido fácil. ¡Ah! desprecios y humillaciones los que ha tenido que padecer. Como nunca ha participado en concursos, según confesó en sus memorias, y como su obra, extensa y variada, toca todos los géneros literarios y no es para lectores superficiales e incultos, han optado por catalogarlo como un escritor pesado, que abusa de sus conocimientos históricos, filosóficos, musicales y esotéricos. Nada hay de eso. Es el otro gran escritor vivo de Colombia, y tal vez el único entre los mejores que no le ha hecho concesiones a las modas y al facilismo. El uso de palabras como arbotante, vedija, corimbo, periquete, sarrapia, zoquetillo, churupo, burdégano, escaramujos y zangamangas se debe a él, y nadie podría decir que no son sonoras y expresivas, y menos que no son castizas. Si don Alfonso Reyes no hubiera inventado a jitanjáfora, seguro que Germán lo habría hecho después, y en este caso habría bastado; con ella sola, por lo exquisita y airosa, era suficiente para quedar en la galería de los más afortunados cultores del idioma. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-3221216253537621301?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/07/germn-y-josefina.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqZMh-xYR5I/AAAAAAAAAC8/yCfCqmRV9Uw/s72-c/Familia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-2427918994522532558</guid><pubDate>Tue, 24 Jul 2007 18:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-25T22:37:03.446-05:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Aitana</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Visión de Germán Espinosa</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Alvaro Bustos</category><title>Aitana</title><description>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqZL6OxYR4I/AAAAAAAAAC0/nuJh18ts0MM/s1600-h/aitana.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090839892558628738" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqZL6OxYR4I/AAAAAAAAAC0/nuJh18ts0MM/s400/aitana.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Álvaro Bustos González&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nunca supe si Aitana, el título del último libro de Germán Espinosa, provino de las colinas españolas que surcan un trozo de la península ibérica o del nombre de una sinfonía de Oscar Esplá, un compositor alicantino de reconocida prosapia musical. No creo, eso sí, que lo haya tomado de alguna jovencita de la farándula, ni que en su decisión hubiera una formal complacencia fonética o una mera gratuidad lingüística. Aitana, para los efectos estéticos que él se propuso, nombrando así a su mujer en la memoria postrera de su lacerante viudez, no me parece un simple modo de catalogar a un personaje real con visos literarios. Algún simbolismo debió atribuirle el eximio escritor al extraño patronímico -él que es tan dado a explorar las cosas misteriosas de la naturaleza- para endilgárselo a su difunta esposa, quien ya habita en el oscuro e insondable abismo del más allá.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ese nombre, sin embargo, así, escueto y sonoro, calza bien con la intención explícita de Espinosa de dejarle a la posteridad el testimonio de su inmenso amor por Josefina, quien en vida se convirtió en el eje de sus afectos y en su única aliada frente a los múltiples infortunios que juntos tuvieron que padecer. Aitana, que suena como una flauta o como una viola en el acompañamiento de un adagio levemente andante, se descubre en el libro como una mujer previsiva y lúcida, culta y perspicaz, para quien la vida al lado de su marido, un hombre que la amó y la ama hasta la desesperación, fue una maravillosa experiencia dialéctica alrededor del arte, de la literatura y de las ideas políticas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si se repasa la sólida obra de Germán Espinosa, sus ensayos graníticos y profundos, sus admirables novelas históricas y contemporáneas, su poesía casi clandestina y sus crónicas de viaje, no hay más remedio que quitarse el sombrero y preguntarse, una vez más, por qué éste no es un escritor mimado por la crítica (la escasa y mezquina crítica literaria que en Colombia funge) ni por la opinión, y entonces se llega a la conclusión de que aquí lo que gusta y lo que vende es el facilismo trivial que pretende convertir en paradigma del arte lo que no es más que un cúmulo de espantajos retocados, de truculencias intrigantes y de banalidades lugareñas, los cuales son colocados en la cima de los gustos generales a punta de mercadeo, para mostrarlos como faros incandescentes que nos harían la vida menos oscura y que nos podrían sacar sin mucho esfuerzo del pedregullo opalescente de la ignorancia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Había dicho que este es un libro de amor. Y lo es. Es una confesión póstuma de un gran amor, de un sentimiento de dependencia (todo gran amor es una gran servidumbre), que sobrevivió con patetismo a la magia negra, a los filtros embrujados, a la ruindad ilimitada y a la envidia. Uno tras otro, como signados por un destino pérfido, fueron cayendo en los garfios de la muerte los seres más queridos de un poeta desconsolado; uno tras otro, como en un juego macabro, fueron desapareciendo los motivos de la esperanza, hasta que la vida se convirtió en una feble expectativa moribunda, sin explicación alguna ni posible de su propia e ineluctable fatalidad, mientras el escritor recuerda, lleno de neblina, los momentos alucinados de su estancia en una unidad de cuidados intensivos, a la que fue a parar por una de esas ligerezas que no son inhabituales en la práctica de la medicina.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A pesar del sentido de la obra, de su intención plena de rescatar el espíritu para la comprensión de la vida, de sugerir que es posible que existan fuerzas o voluntades no muy bien definidas que son capaces de influir sobre las cosas en una dirección poco rutinaria e inusual, el autor considera que nuestro mundo no está hecho para la paz ni para el amor, y que la sola presencia de la muerte, que nos envuelve bajo múltiples ropajes, descarta toda posibilidad de hallarlos, salvo en la más honda entraña de nuestros corazones. Debe ser por eso que la más próspera de las civilizaciones que existe sobre la Tierra, en la que el hombre ha podido desarrollar sus mejores virtudes, aquella que se funda, al menos en sus postulados, en la libertad y el respeto por nuestros semejantes, sólo ha sido posible cuando la bondad intrínseca que anida en el espíritu humano ha prevalecido sobre la obcecación, el rencor y la maldad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-2427918994522532558?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/07/aitana_24.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqZL6OxYR4I/AAAAAAAAAC0/nuJh18ts0MM/s72-c/aitana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-6446428940969289316.post-939499059064194305</guid><pubDate>Tue, 24 Jul 2007 18:55:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-25T22:42:31.168-05:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>colombia</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Aitana</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>German Espinosa</category><title>Visión de AITANA</title><description>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqdSJ-xYR6I/AAAAAAAAADE/9fhwAI8A3WM/s1600-h/Vermeer.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5091128235188045730" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqdSJ-xYR6I/AAAAAAAAADE/9fhwAI8A3WM/s400/Vermeer.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6446428940969289316-939499059064194305?l=maestroespinosa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://maestroespinosa.blogspot.com/2007/07/aitana.html</link><author>sebasconection@gmail.com (Sebastián Pineda Buitrago)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_vekupJSYPkA/RqdSJ-xYR6I/AAAAAAAAADE/9fhwAI8A3WM/s72-c/Vermeer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item></channel></rss>